El fiscal de la Audiencia Nacional Pedro Martínez, que acusa a los independentistas gallegos Santiago Méndez y Alejandro Bolívar de quemar un muñeco del Rey durante una concentración por la autodeterminación de Galicia en diciembre de 2007, rebajó a la mitad su petición de multa al considerar que ambos están en el paro. Asimismo, consideró que no estaba probado el agravante de disfraz.
De este modo, Méndez y Bolívar tendrían que pagar 1.800 y 2.700 euros, respectivamente, por un delito de injurias al Rey, en vez de 3.600 y 5.400.
Por su parte, Guillermo Presas, abogado defensor de ambos, pidió su libre absolución por tratarse de un acto de protesta política amparado en la libertad de expresión y en que el monarca es una figura pública sometida por tanto a la crítica, en el caso de Bolívar. En cuanto a Santiago Méndez, el letrado alega que no está probada su coautoría y que existen contradicciones entre las declaraciones de los policías y los escritos de los atestados.
Bolívar, que trató de exculpar durante su declaración a su compañero durante la vista oral que se celebró este miércoles en Madrid, se reconoció autor de los hechos, tanto de elaborar como transportar y quemar la imagen del Rey. El joven dijo que lo había hecho durante una "acción política contra o Estado español e amparada pola liberdade de expresión".
"Son independentista galego e republicano e a loita dun republicano e dun independentista ten que ser en contra do que supón o Estado español, co Rei como representante do exército". Es por ello que aseguró que, "sin axuda", quemó una figura del Rey con el uniforme castrense, lo que para el joven de Ponteareas simboliza "a unidade" del Estado.
Asimismo, Bolívar incidió en que no tiene odio al Rey sino que está en contra de la monarquía.
Méndez, por su parte, negó estar implicado en los hechos, aunque reconoció que acudió a la manifestaciones con sus tres hijas. Allí -según su versión- encontró a Bolívar, y admitió que pudo transportar el carro en el que iba la caja con la imagen del Rey Juan Carlos, mientras Bolívar hablaba con alguna otra persona pero desconociendo lo que había en el interior. Méndez explicó que Bolívar le dijo que era "unha sorpresa" y que él pensó que se trataba de una "faixa". Cuando acabó de arder la imagen, encontró el carro y lo llevó consigo "para non deixalo alí tirado".
Segundo el relato de los dos acusados, al acabar la manifestación Bolívar fue a tomar unas cervezas con dos jóvenes que habían quedado en llamar a Méndez para que los acercara en su coche a su pueblo. Según declararon hoy las dos testigos, ése habría sido el motivo por el que los habrían detenido juntos.
La sentencia se conocerá en los próximos días, puesto que el juez de lo Penal José María Vázquez Honrubia no comunicó el veredicto al final de la vista oral como acostumbra a hacer en las causas rápidas. Los acusados se negaron a contestar a las preguntas del fiscal y respondieron en gallego.
El grupo Nós-Unidade Popular, que había convocado una manifestación de apoyo en Madrid a los dos imputados, reunió a varias decenas de simpatizantes, que gritaron consignas a favor de una república gallega. Al final del juicio, miembros de esta plataforma deslegitimaron el juicio por considerar que se hizo "nun tribunal de excepción" que defiende la monarquía "e criminaliza as ideas independentistas con multas exorbitantes".