La nieve que cubrió numerosas carreteras de la red viaria ourensana durante la pasada noche ha puesto en alerta a los servicios de emergencia de la provincia y ha dejado 15 coches atrapados en la A-52 esta mañana. Según informó el 112, fue en el punto kilométrico 114 del vial que enlaza la comunidad de León con Ourense, a la altura del lugar de A Mezquita. Para auxiliar a los conductores, el centro de atención de llamadas movilizó a efectivos de la Guardia Civil.
En la localidad de A Gudiña un total de ocho miembros del Grupo Municipal de Intervención Rápida y otros dos de Protección Civil salieron a repartir sal en diversas carreteras del concello a primera hora de la mañana ante las gruesas capas que cubrían la vía. Una situación similar se vivió en Bande. Tras las primieras nevadas, ocho trabajadores del Grumir salieron a patrullar la zona. Protección Civil también se movilizó en la población de Vilariño de Conxo para sacar nieve de una aldea a la que no se podía acceder.
La nieve llegó además a la provincia de Pontevedra. El Alto do Faro, en la PO-533 a su paso por el municipio de Rodeiro, comenzó a cubrirse de blanco. Desde el 112 alertaron al servicio de atención en carreteras para extremar la precaución. En la localidad de Forcarei, a las 06.58 horas, la nieve provocó una salida de vía que se saldó sin heridos, en la PO-534. Con todo, el coche obstaculizaba una carril. En la N-525 y en la AG-55 también llegó la nieve esta mañana.
CAÍDA DE ÁRBOLES Y PIEDRAS
Las intensas lluvias y las ráfagas de viento que azotaron Galicia a lo largo de la madrugada dejaron árboles y piedras caídas en diversos puntos de la comunidad, en especial en las provincias de A Coruña y Pontevedra.
Es el caso de los municipios de Ortigueira, con troncos tumbados en la pista que enlaza los lugares de Bidueiros a Rande, en Arteixo, en Betanzos, donde efectivos del Grumir salieron a cortar varios árboles, en As Pontes de García Rodríguez o en Dumbría, en la provincia de A Coruña. En Santiago de Compostela, un particular alertó al 112 de la caída de una ventana en la Plazuela del Franco. Al lugar acudió la Policía Local. En el concello ourensano de Nogueira de Ramuín, un árbol cortó el tráfico en la N-120, antes de llegar a Os Peares. Tres hombres lograron apartarlo a la cuneta antes de la llegada de la Guardia Civil.
Por su parte, el desplome de numerosas piedras y de tierra afectó a las localidades pontevedresas de Marín, en la VRG-4,4 que enlaza los lugares de Ardán y Pardavila, o en la AC-57 entre Gondomar y Vigo.
En la provincia de Lugo se registron piedras de grandes dimensiones que cortaban la circulación en Monforte, en la vía que va a Castro Caldelas.
En Ourense, los desprendimientos afectaron a la comarcal 533, a la altura del lugar de As Telleiras.