El Confidencial
radiolider Buscador de noticias buscar en google
José Manuel López García
Ernesto González Valdés
Cartas al Director

El jurado popular considera culpables de asesinato a los dos imputados por el crimen de O Valadouro

12-02-2009 20:04:23

 El jurado popular que participó desde el pasado lunes en el juicio contra los dos imputados en la muerte de un joven, Juan Carlos Estévez -“O Madrileño”-, que fue apaleado y quemado vivo en el interior de su propio vehículo en una zona del municipio lucense de O Valadouro, en la comarca de A Mariña, declaró por unanimidad de todos sus miembros culpables de “asesinato” a Francisco José Ramos Álvarez –conocido como “O Chatarreiro”-, de 42 años de edad y con domicilio en el municipio de Cervo, y a José Antonio Collado Martínez, de 43 y con residencia en Burela.

El juicio por este macabro suceso finalizó el miércoles a mediodía en la sala segunda de la Audiencia Provincial de Lugo, después de dos días y medio de vista oral, en la que fueron llamadas a declarar casi cuarenta personas. Desde entonces, el jurado popular estuvo deliberando y este jueves su presidente dio a conocer el veredicto.

Aunque hubo unanimidad en cuanto al veredicto final, en varios puntos los miembros del jurado manifestaron ciertas discrepancias de opinión, fundamentalmente en aquellos que se referían a la responsabilidad de “O Chatareirro” en este crimen, puesto que al final fueron admitidas dos circunstancias atenuantes relativas a su persona, “miedo insuperable” y una “leve alteración de sus facultades volitivas” –trastorno de personalidad y limitación de su capacidad para conocer y decidir-.

En cualquier caso, los miembros del jurado consideraron que ambos procesados se habían puesto de acuerdo para cometer el crimen, porque de lo contrario no irían “tan preparados”, explicó el presidente. Por otra parte, tuvieron en cuenta que Collado Martínez no fue capaz de explicar lo que había hecho ese día y “O Chatarreiro” carecía de coartada. Además, encontraron convincente la declaración de los guardias civiles sobre el caso, así como la de los testigos que afirmaron verlos juntos en una rotonda de Ferreira do Valadouro, donde supuestamente se citaron con la víctima.

Conocido el veredicto del jurado, el fiscal modificó sus conclusiones, pero mantuvo una petición de pena de 20 años de prisión para Collado Martínez –al que considera el cerebro del crimen-, lo mismo que la acusación particular, y rebajó a 12 años de cárcel la responsabilidad de Ramos Álvarez, en virtud de las dos circunstancias atenuantes, mientras que los abogados de la familia de la víctima piden para él 15 años de condena.

Con respecto a la indemnización económica, el fiscal solicita 150.000 euros para la madre de la víctima, mientras que la acusación particular pide 300.000 para la progenitora y 150.000 euros para su hermano.

Poco después de conocer el veredicto, la cuñada de la víctima, Macarena Borrego, dijo que la familia considera la decisión del jurado “justa”. Desde su punto de vista, “se ha hecho justicia, no podía ser de otra forma, porque son dos asesinos”. Con respecto a la pena de cárcel para ambos procesados, expresó su deseo de que “cumplan lo que pide la fiscalía y la acusación particular”.

Los hechos

Según el escrito de acusación, los hechos que acabaron con el fatal desenlace se produjeron el 27 de diciembre de 2006, sobre las nueve de la noche, cuando los acusados citaron al fallecido en una rotonda conocida como “El Empalme”, en Ferreira de Valadouro. Desde allí, se desplazaron a una zona aislada, en ese mismo municipio, donde uno de los procesados, supuestamente Collado Martínez, roció el rostro de su víctima con un spray y, con ayuda de “O Chatarreiro”, lo golpearon hasta dejarlo malherido.

Posteriormente, cuando la víctima era “incapaz de moverse”, aunque todavía se encontraba con vida, precisó el fiscal, lo sentaron en el asiento trasero de su propio vehículo, rociaron el coche con gasolina y le prendieron fuego, por lo que el joven falleció “por la acción directa de las llamas”.

Ante el jurado popular, el fiscal sostuvo en sus conclusiones que Collado Martínez fue quien “planificó” la muerte de la víctima, pero “O Chatarreiro” colaboró con él de “principio a fin” y no hizo nada por salvar la vida del joven asesinado. Desde su punto de vista, la declaración de Francisco José Ramos Álvarez fue debida, exclusivamente, a su arrepentimiento por el crimen que habían cometido.





www.galiciadiario.com no se hará responsable de los comentarios de los lectores. Nuestro editor los revisará para evitar insultos u opiniones ofensivas. Gracias