Agentes de la Guardia Civil detuvieron, en el marco de una operación que se desarrolló el pasado año contra la distribución de droga en zonas de ocio de la capital lucense, a un ganadero de O Arneiro -en el municipio lucense de Cospeito-, M.F.R, de 50 años de edad y nacionalidad portuguesa, como supuesto autor de un delito de tenencia ilícita y depósito de armas y municiones.
El imputado tenía un “pequeño” arsenal en su casa y el Instituto Armado lo considera responsable de la venta de una pistola que le fue intervenida a uno de los imputados en el marco de la conocida como "Operación Ratatouille", en la que fueron detenidas otras ocho personas, de Lugo y Pontevedra, por su presunta implicación con la red de distribución de drogas.
En dos habitaciones de la vivienda del detenido, los agentes encontraron una escopeta del calibre 12 y 42 cartuchos, 8 del mismo calibre y el resto para otro tipo de armas de fuego.
Además, los responsables del registro encontraron en el establo de la misma finca, propiedad del detenido, cinco pistolas -dos del calibre 6,35 milímetros, otra de 9 milímetros y una de fogueo-, con sus correspondientes cargadores, además de un revólver y un tambor para armas de ese tipo.
También intervinieron 853 cartuchos, de los calibres 38, 45, 6,35, 9 corto, 28 y 22 –algunos utilizados para la práctica de la caza-, así como una caja con 49 cartuchos de fogueo.
La operación “Ratatouille” fue coordinada por la titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Lugo y todavía continúa abierta, por lo que el Instituto Armado no descarta que puedan producirse nuevas detenciones.
Este operativo, que fue llevado a cabo por el Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Guardia Civil, comenzó en mayo del pasado, tras descubrir el Instituto Armado que se estaban distribuyendo por diversas zonas de ocio de Lugo importantes cantidades de droga, procedentes de Pontevedra. En el marco de esta operación, fue intervenido un kilo de cocaína y 274 gramos de resina de hachís.