La plataforma integrada por CIG, CC.OO., CESM, UGT, SAE y CSI-CSIF ha suspendido la huelga del próximo 27 de febrero a la que estaban llamados los 35.000 trabajadores del Sergas para protestar contra el borrador del decreto que regula la carrera profesional.
Esta decisión se suma a la de los trabajadores de la limpieza de los centros hospitalarios, que este jueves anularon el paro previsto para ese mismo día, tras ratificar el preacuerdo cerrado en la noche del miércoles por el que la empresa se compromete a abonar a partir de la nómina de marzo los atrasos que les adeudaban.
De esta forma, la Consellería de Sanidade tendrá que enfrentarse en la recta final de la campaña electoral al paro convocado por la Confederación de Sindicatos Médicos (Cesm-Galicia) y la Organización de Médicos Independientes de Galicia (O'Mega). Con esta movilización, prevista para los días 25,26 y 27, el colectivo reclama la "equiparación" de las condiciones laborales de los facultativos con el resto de comunidades autónomas. Con esta medida expresarán su rechazo al Acordo Marco 2008-2012 ratificado entre la Xunta y los sindicatos UGT, CIG y Satse el pasado octubre, y por el que se rigen las retribuciones salariales de los facultativos. El delegado de Cesm, Cándido Andión, negó a AGN que su convocatoria obedezca a motivaciones políticas, recalcando que su preocupación se centra "no déficit de médicos". "Se non logramos unha solución, imos seguir perdendo xente, cando nestes momentos temos un sistema sanitario entre os mellores", alertó Andión tras confirmar que "Sanidade non deu ningún paso" para iniciar una negociación.
Con todo, la repercusión de esta huelga no alcanzaría el nivel de la convocada por la plataforma opuesta al decreto de la carrera profesional, a la que estaban citados la totalidad de trabajadores del Sergas y que, finalmente, quedó aplazada.
Así lo explicó esta mañana en Santiago la responsable de CIG-Saúde, María José Abuín, quien informó de que el secretario xeral del Servizo Galego de Saúde, Cayetano Rodríguez Escudero, convocó esta mañana a los sindicatos a una reunión de la Mesa Sectorial que se celebrará el 6 de marzo para establecer un calendario de reuniones en las que abordar las reivindicaciones de los profesionales.
Esta decisión de la Consellería de Sanidade llega después de que el pasado martes cerca de un millar de profesionales se concentrase a mediodía ante la sede del departamento que dirige María José Rubio para reclamar la reapertura de la negociación. Tras la protesta, un grupo de representantes de los trabajadores protagonizó un cierre de casi tres horas en el interior del edificio, a la vista de la negativa del director xeral de Recursos Humanos del Sergas, Antonio Fernández Paniagua, a tomar en cuenta sus reivindicaciones. Ante esta actitud, los sindicatos fijaron una jornada de huelga para el viernes 27, dos días antes de las autonómicas. Ese mismo día, la consellería manifestó que las demandas del colectivo eran "inasumibles" y, en determinados apartados, "contrarias á lexislación".
"A plataforma tratou de desvincular en todo momento esta negociación e as reivindicacións dos empregados do proceso electoral", sostuvo Abuín, partidaria de que la Administración "siga funcionando" al margen de la campaña electoral. Con este "compromiso" de la Xunta, los sindicatos entienden que se asumen sus peticiones y que "se paraliza" el decreto.
"En aras a este consenso paramos as mobilizacións esperando que a negociación sexa fructífera", explicó la representante de la CIG, quien no descartó volver a retomar el calendario de protestas "se non avanzamos".
En la rueda de prensa de hoy, Abuín estuvo acompañada por Javier Martínez (UGT), Emilia Lemos (CC.OO.), Cándido Andión (CESM), Evaristo Díaz (CSIF) y por Elena Barral (SAE).
Ante la posiblidad de que se produzca un cambio en la Xunta tras los comicios, la plataforma considera que "o Goberno que chegue tería que asumir este compromiso" y seguir revisando el documento que regula las condiciones salariales y laborales del personal sanitario.
"Supoñemos que tomaron esta decisión porque non queren negociar en periodo electoral", constató Abuín. Por su parte, Cándido Andión tachó de "torpeza" el hecho de que la decisión no se tomase antes, evitando así "axitar ós traballadores".
La plataforma, a la que no se ha sumado el sindicato de enfermería SATSE, denuncia que este modelo de carrera "obriga" al personal a un periodo de permanencia de tres años para promocionar. Además, considera que se "vulneran" acuerdos anteriores que recogen el acceso al régimen ordinario "sin integración previa", dejando fuera a los funcionarios laborales. Además, la plataforma critica que el decreto "non permite" que el personal de la OPE 2006 que reúna "os requisitos" a la entrada en vigor del texto pueda solicitar el reconocimiento de los grados que les correspondan. Además, aseguran que el personal interino "só poderá pedir o grao inicial" y que, cuando dispongan de contrato fijo, deberán llevar cinco años en el grado inicial para promocionar. Por otra parte, los sindicatos pedirán que se revisen los criterios de evaluación.