Un total de 2.646.872 gallegos están llamados este domingo a las urnas en una de las elecciones autonómicas más reñidas que se recuerdan. Tras un intenso cierre de campaña, los líderes de los tres principales partidos dedican la jornada de reflexión a descansar. El candidato del PPdeG a la Presidencia de la Xunta, Alberto Nuñez Feijóo, empezó la jornada haciendo deporte. Se presentó en el vigués parque de Castrelos con indumentaria deportiva y ganas de recuperar su forma física, un poco abandonada por la vorágine de la campaña electoral.
Con sudadera azul y pantalón gris, unas zapatillas naranjas y grises desgastadas del uso y sus inseparables gafas, Núñez Feijóo llegó a la cita corriendo en compañía de su "colega" Marcos. Tras aguantar las quejas de los informadores por su media hora de retraso sobre la convocatoria, el líder del PPdeG dijo entre bromas que, "dentro de una semana, me vais a respetar más".
Del motivo de la tardanza se especuló con la posibilidad de que el chófer se hubiera perdido a la hora de acceder al parque, aunque también con una llamada telefónica esta misma mañana del presidente del PP, Mariano Rajoy. Con el cansancio de la campaña reflejado en su rostro y tras haberse acostado tarde anoche, después de una cena con militantes del partido, el candidato explicó que suele correr en Castrelos algún fin de semana, aunque también practica deporte en Pontevedra y señaló que hoy había desayunado un plátano "que da energía" y un café con leche.
Reconoce que ha perdido "un par de kilos" durante esta campaña electoral y que correr una media de 20 minutos diarios es lo que más ha echado en falta durante tanto mitin celebrado por toda la geografía gallega. "Hoy no creo que los aguante", advirtió. Esa falta de práctica deportiva hoy "seguro que me pasará factura" insistió, lo que finalmente se pudo comprobar, ya que no consiguió correr los 20 minutos, sólo resistió 17.
Tras una ducha rápida se irá a comer con su familia al pueblo donde nació, en Os Peares (Ourense), a uno de los pocos bares abiertos en la localidad y después volverá a Vigo, donde prevé ir al cine. Tras la carrera por Castrelos, bajo un cielo ya gris, invitó a los periodistas, a su jefa de prensa y a su amigo Marcos a un café, que, en su caso, fue precedido de un botellín de agua.
El candidato socialista a la Presidencia de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, aprovechó la jornada para pasear con su mujer en el Monte Pedroso, próximo a la residencia oficial de Monte Pío. Durante su paseo, el socialista pidió a los gallegos que acudan mañana "masivamente" a votar para que "labren su futuro con la mejor esperanza". El socialista agregó que está "seguro de que el pueblo gallego, sabio, maduro y trabajador, no va a dejar escapar el 1 de marzo sin votar, sin participar y sin decidir".
En unas breves declaraciones a los informadores, insistió en que el voto es un ejercicio de "democracia, libertad y un ejercicio de responsabilidad", para que "labren su futuro con la mejor esperanza desde la responsabilidad y el compromiso del país". Tras la caminata, Pérez Touriño y su esposa desayunaron en la terraza de una cafetería situada en el parque, donde invitó a un café a los periodistas.
Emilio Pérez Touriño aprovechará el día de hoy para descansar y relajarse en compañía de su familia, tras la intensa campaña electoral a la que se han entregado durante los últimos quince días.Mañana, el candidato socialista ejercerá su derecho a voto en el colegio electoral instalado en la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad de Santiago.
El candidato nacionalista a la Presidencia de la Xunta, Anxo Quintana, pasa la tarde en Allariz con sus dos hijos mellizos, con los que celebrará los cumpleaños de los tres, coincidentes con la campaña electoral. En un encuentro convocado para los medios de comunicación, Quintana llegó a un restaurante de la orilla del río Arnoia con su coche "de toda la vida", según dijeron sus vecinos, un Citroën cuya matrícula aún tiene el distintivo provincial "OU", y se reunió en la parte externa con un grupo de amigos, formado por el alcalde, el nacionalista Francisco García, dos concejalas y otras 4 personas de su entorno.
Quintana explicó a sus amigos que sus hijos Xabier y Lía cumplieron 3 años el día 16 de febrero y él los 50 el día 23, por lo que no pudo compartir con ellos las celebraciones, ya que coincidieron con la campaña electoral.
El regidor local bromeó con Quintana para recordarle que en el próximo curso sus hijos ya no estarán en la "galescola", por lo que así "dejarán sitio libre, que buena falta hace", agregó. Sentados alrededor de una mesa compartieron, durante unos minutos, vinos "Rías Baixas" y "Ribeiro" con los que brindaron, y degustaron tapas de embutidos.
Fuentes del BNG indicaron que el candidato nacionalista pasará la tarde con sus hijos y estrenará con ellos los patinetes que les regaló, después cenará con amigos. Quintana ejercerá su derecho al voto mañana donde siempre, en el instituto de Allariz y después viajará a Santiago de Compostela para seguir el desarrollo de la jornada electoral, desde el hotel "Palacio del Carmen", donde se montará el dispositivo nacionalista de seguimiento y fiesta posterior.