El Helimer 210 y efectivos de Protección Civil y de la Policía Local de Malpica
suspendieron sobre las 19.45 horas la búsqueda del trabajador de 41 años
arrastrado en la mañana de ayer por una ola en el puerto coruñés de Malpica. Por
segundo día consecutivo, hoy tampoco lograron dar con alguna pista sobre su
paradero.
Las labores de localización se reanudarán este viernes sobre las 08.00 horas. Los
cuerpos de emergencia que colaboran con el operativo por tierra rastrearán una
jornada más las playas y acantilados de la Costa da Morte en aquellas zonas
donde Salvamento Marítimo presupone que las corrientes de mar pueden arrastrar
el cuerpo.
Por su parte, también participarán las dos embarcaciones de Cruz Roja y
Protección Civil, que encontraron muchas dificultades para realizar su
trabajo debido al temporal de viento y al oleaje. La situación también impidió
al equipo profesional de buzos sumergirse y esperan que la meteorología les
permita mañana rastrear el fondo del mar.
Las previsiones de Meteogalicia señalan que la situación mejorará a partir de
esta madrugada y mañana se espera que las olas no superen los cinco metros de
altura en la zona, frente a los siete registrados hoy. También se calmará el
viento, que seguirá soplando del noroeste, pero con menos intensidad, sin
sobrepasar fuerza seis a partir de la tarde. Con este pronóstico, los cuerpos de
rescate esperan llevar a cabo su labor sin impedimentos.
EL IMPACTO DE LA OLA
Los hechos ocurrieron sobre las 09.00 horas de ayer miércoles, momento en el
que el que Davide Nunes Leitao de 41 años se vio sorprendido por una ola de
grandes dimensiones cuando estaba realizando trabajos de ampliación del dique
del puerto. En concreto, encofraba un bloque de hormigón de los que se utilizan
para el relleno, junto a su hijo de 20 años, según explicó el alcalde de
Malpica, José Ramón Varela Rey.
En ese momento, otros dos operarios de la empresa Pavicorfel de Viana do
Castelo, sucontratada por la ferrolana Bardera -concesionaria de la
remodelación-, y el encargado de la obra se encontraban en la zona.
Afortunadamente, ninguno de ellos resultó afectado. El ente público Portos de
Galicia, responsable de los trabajos, ya ha abierto un expediente informativo
para aclarar las causas del suceso.
Padre e hijo se encontraban en el interior del encofrado, de modo que cuando
la ola les sorprendió, únicamente el joven logró salir por su propio pie. Poco
después se dirigió llorando a la zona portuaria para alertar de lo que les había
pasado y pedir ayuda. Con todo, el joven de 20 años, Marco Andrés Suares Leitao,
tuvo que ser trasladado en una ambulancia asistencial del 061 hasta el Complexo
Hospitalario Universitario de A Coruña (CHUAC) con síntomas de hipotermia y con
diversos traumatismos. Tras recuperarse de las lesiones provocadas por la caída,
el joven recibió hoy el alta.
El presidente de Portos de Galicia, Jacinto Parga, afirmó en declaraciones a
los medios que la entidad había puesto "todos los medios" a disposición de la
familia del desaparecido y de Salvamento Marítimo. Tras recibir una llamada de alerta, el 112 movilizó al Helimer 210, así como
a Protección Civil. Además, también acudió hasta la zona una lancha de la Cruz
Roja, con el fin de emprender las labores de rastreo por mar.