La mayor parte de la flota gallega permanece este jueves amarrada a puerto debido al temporal que azota desde el miércoles la costa de la comunidad, con olas de hasta ocho metros y vientos de soplan del noroeste con fuerza ocho.
La situación más complicada se vive ante Bares y Fisterra, donde la combinación entre la fuerza del mar y el viento provoca que el oleaje supere los otro metros de altura.
Ante el nivel de alerta naranja, los trabajadores del mar decidieron no arriesgarse en esta jornada, dejando sus embarcaciones resguardadas en las dársenas.
Así, en la provincia de A Coruña, en puertos como el de Malpica los barcos del cerco y los del marisqueo no tocaron agua porque, según informaron a AGN miembros de la Cofradía de Pescadores, la situación es "mala" por mar de fondo y viento en el mar. En esta zona desaparecía ayer un trabajador luso que trabajaba en las obras de ampliación del espigón, y cuya búsqueda prosigue a esta hora.
El panorama se repite en Corme, donde los de artes menores y también los de arrastre y altura no abandonaron el puerto.
Con todo, la situación es ligeramente más tranquila en la dársena de Noia que, pues al encontrarse al abrigo de la ría, el mar está más calmado y permite a las embarcaciones de marisqueo completar la jornada de trabajo.
Además, el temporal en el litoral afecta notablemente a la provincia de Lugo. En puertos como los de Celeiro y Burela, los marineros vieron truncadas esta mañana sus posibilidades de salir a faenar porque el mar amaneció con gran oleaje y mucho viento. De este modo, tanto los barcos de bajura como los de arrastre permanecieron amarrados.
En la provincia de Pontevedra, en el muelle de Marín, los profesionales de los arrastreros fueron algo más arriesgados y algunos de ellos decidieron salir. Con todo, desde la cofradía confirmaron que comenzaron a regresar a media mañana, porque se encontraron con dificultades para continuar en el agua. En el caso de las embarcaciones artesanales, éstas no salieron a trabajar.
En el Puerto de A Guarda, tampoco salió al mar ningún barco de artes menores y tampoco lo harán mañana por precaución.
Así las cosas, los marineros esperan que el temporal remita y que pronto puedan realizar su trabajo sin incidencias. Por el momento y según recoge la previsión de Meteogalicia, la normalidad comenzará a restablecerse mañana. Aunque el mar de fondo seguirá del noreoeste, la altura de ola no superará los cinco metros, frente a los ocho que esperan registrarse hoy.
INCIDENCIAS EN TIERRA
En tierra, la bajada de la cota de nieve hasta los 900 metros ha dejado a lo largo de esta mañana incidencias en varias carreteras de la comunidad, en especial en la montaña de Lugo y en Ourense.
De este modo, la nieve cubrió el asfalto en la N-525 a su paso por la localidad de A Gudiña. En Pedrafita, un conductor alertó al 112 tras quedarse atrapado a la altura de Seoane do Courel. El Grumir estuvo pendiente de los viales de A Fonsagrada para impedir dificultades en la circulación y retenciones.
En Ourense, las nevadas afectaron a la localidad de Viana do Bolo, donde tres miembros del Grumir salieron a revisar las carreteras después de que una llamada de un particular alertara al 112 de complicaciones en la carretera hacia Cepedelo (Viana do Bolo). Y en el concello de Laza, los efectivos de seguridad salieron a retirar nieve en varias poblaciones.
Las ráfagas de viento también fueron protagonistas durante esta noche en diferentes puntos de la comunidad, dejando varios árboles caídos en localidades como Ribeira, Gondomar, Carral, Narón, Sada, Cesuras, Laxe o Lugo. También en Lobios, en concreto en la N-540 donde un árbol desplomado cortaba uno de los carriles de circulación. Así, se acercaron al lugar efectivos de protección Civil y de Tráfico.
ACCIDENTE
Más complejos fueron los siniestros localizados en Sarria y Vigo a causa del temporal. Así, en el concello lucense de Sarria, las placas de hielo y la nieve en la vía provocaron la colisión entre dos camiones, después de que uno de ellos abandonara su carril. El accidente ocurrió en el punto kilométrico 53 de la LU-633, sobre las 11.08.
Los turismos implicados eran un camión de material de construcción y otro de reparto, cuyo conductor quedó atrapado tras el impacto. Por ello, desde el 112 movilizaron a efectivos del Grupo Municipal de Intervención Rápida de la localidad, que acudieron con un equipo de excarcelación y liberaron a la víctima, trasladada a un centro hospitalario en una ambulancia del 061. El conductor del otro vehículo resultó ileso.
Hasta el punto se desplazó además la Guardia Civil de Tráfico para señalizae la zona.
En Vigo, un motorista se cayó de su moto tras chocar contra un árbol tirado en la carretera que enlaza Vigo y Baiona. El suceso ocurrió esta madrugada, sobre las 06.15 horas. Al lugar acudió Tráfico para ayudar a la víctima.