Unos trescientos productores, la mayoría convocados por la plataforma Ganaderos Unidos, se concentraron este viernes ante las puertas de la fábrica que el grupo Leche Pascual para exigirle a esta empresa que mantenga las rutas de recogida de materia prima en el norte de España, ante la supuesta intención de la compañía de dejar de comprar dos millones de litros de leche a ganaderos de la Cornisa Cantábrica. Más tarde se trasladaron a Carrefour Alfonso Molina, en A Coruña, para colapsar varias cajas protestando por el precio de la leche en este hipermercado.
A la convocatoria en Outeiro de Rei respondieron ganaderos de varios municipios de las provincias de A Coruña -como Santa Comba o Cerceda-, Lugo –como A Pastoriza- y Pontevedra –especialmente de la comarca del Deza-, así como un grupo de productores de Asturias y Castilla-León.
Aunque la concentración fue totalmente pacífica, a las puertas de la factoría se vivieron algunos momentos de tensión, cuando los manifestantes impidieron el acceso a la fábrica de varios camiones de Pascual, puesto que los agentes de la Guardia Civil que velaban por la seguridad de la factoría intentaron identificar a varios ganaderos, algunos de los cuáles se negaron, en principio, a facilitarles su número de D.N.I.
En un primer momento, sobre las doce del mediodía, se concentraron en torno a la puerta de la fábrica más de doscientos ganaderos, pero una hora más tarde llegó una segunda remesa de productores, que portaba una pancarta en la que se podía leer: “Precios justos para poder vivir”.
Finalmente, sin que se produjese ningún altercado digno de mención, salvo la discusión entre los ganaderos y la Guardia Civil por la identificación de varios manifestantes, los directivos de la planta accedieron a recibir a una delegación de productores, formada por cinco personas, que hizo entrega de un escrito en el que se le exige a la empresa que mantenga “la recogida” de leche en el norte de España, “lugar de comienzo de su existencia como industria láctea”.
Además, en el mismo documento, los ganaderos le pidieron a la compañía que “no importe leche de terceros países”, mientras las ganaderías españolas sean capaces de cubrir la demanda de materia prima de sus fábricas. Por otra parte, también le solicitaron a Pascual su mediación para que pueda producirse, en breve, una reunión entre las asociaciones profesionales que existen en el Estado español con la Federación Nacional de Industrias Lácteas (FENIL), a fin de solucionar éste y otros conflictos que se han producido últimamente en este sector.
El portavoz de Ganaderos Unidos, José María Álvarez, fue una de las personas que formó parte de la delegación que se entrevistó con los directivos de la planta. Minutos antes de entrar en la factoría, recordó que “los ganaderos están cada vez más desprotegidos, porque cobran menos por el litro de leche”. En cualquier caso, subrayó que lo peor es que “algunas empresas se están retirando del mercado, dejan de recoger la materia prima a los productores españoles y están importando mucha leche de Francia”.
“Si no hacemos algo por nuestra ganadería, acabará muriéndose”, reiteró Álvarez, quien también insinuó la posibilidad de que los productores franceses estén realizando “dumping” para colocar la leche de sus granjas en el mercado español.
PROTESTA EN A CORUÑA
Alrededor de 200 ganaderos de los cerca de 500 que esta mañana protagonizaron
reivindicaciones por los abusos y bajos precios en la producción lechera en
Outeiro de Rei se desplazaron esta tarde hasta el centro comercial Carrefour de
la Avenida de Alfonso Molina en A Coruña para proseguir sus protestas, en una
iniciativa que decidieron improvisadamente hoy mismo durante los actos en Lugo.
Pasadas las cinco, los ganaderos comenzaron a entrar en el centro comercial.
Además de revisar las distintas marcas de leche, especialmente las denominadas
marcas blancas, para comprobar sus características y procedencia, han repartido
folletos con sus quejas a los compradores presentes, denunciando los elevados
márgenes de beneficio que las empresas obtienen a costa de los productores.
Poco después han cogido decenas de carros de la compra y han comenzado a
llenarlos de leche, yogures, batidos y otros derivados lácteos. Cientos de
productos han desaparecido de las estanterías mientras los carros llenos y
decenas de ganaderos llenaban uno de los pasillos centrales del establecimiento.
La siguiente medida ha sido tratar de colapsar las cajas de pago. Se han
formado largas colas en tres o cuatro de las más de veinte cajas que tiene el
centro, mientras los cajeros trataban de pasar por el escaner la gran cantidad
de productos que llenaba las cintas, entre ellos decenas de voluminosos packs de
leche.
Varios ganaderos han pedido pagar el producto a 90 días, tal y como pretende
hacer con ellos la industria lechera, que ahora da márgenes de hasta 60 días
para pagar la leche a. productor. Ésta y otras triquiñuelas han provocado que el
producto se acumulara en las cajas para ser devuelto al interior. Así ha
comenzado un continuo trasiego de cajeros, reponedores y encargados tratando de
liberar las cajas y recolocar la mercancía de nuevo en los estantes.
Otra de las medidas de protesta ha sido comprar artículos menores, como
yogures, de uno en uno y pagar con billetes, provocando que las cajas se
quedaran sin cambio.
Si bien el colapso total ha sido imposible, dada la gran cantidad de cajas
que existen en el centro comercial coruñés, la actividad del supermercado y de
su personal si se ha visto notablemente complicada y sobre todo se ha despertado
la curiosidad de los clientes que se han interesado por la protesta. “Hacen
bien” ha sido una de las frases más repetidas al conocer las razones de la
reivindicación.
Más de dos horas ha durado la peculiar protesta convocada por la asociación
Ganaderos Unidos de Leche de España, en la que también pretendían reunirse con
la dirección del centro comercial, algo que no ha sido posible ya que según les
han contestado, ningún directivo estaba presente allí esta tarde.