Los casos de estafa de herencias a
descendientes de emigrantes gallegos por parte de familiares residentes
en Galicia son más numerosas y frecuentes de lo que imaginamos. Las
dificultades para localizar el paradero de estos bienes facilitan estos
delitos, más aun cuando muchos de estos herederos desconocen la
existencia de estas propiedades. Por ello, la mayoría de estos delitos
quedan impunes y se convierten en un negocio redondo.
Hoy se ha tenido conocimiento de un nuevo caso. El
Concello de Lalín y los familiares de un emigrante gallego han sido
denunciados por los tres hijos y esposa de dicho emigrante, fallecido
hace ya varios años, por un supuesto delito continuado de estafa,
falsificación de documentos y uso de documentos falsos. Los denunciados
residen en el propio Concello de Lalín y en Santiago.
Los afectados denuncian que sus familiares residentes en Galicia
practicaron compraventas y firmaron convenios urbanísticos, otorgándose
la representación de los herederos universales, algo que ellos
desconocían y nunca autorizaron de ningún modo.
TODO SE DESCUBRIÓ EN GOOGLE
Toda esta trama se descubrió en 2007, cuando Diana Moure, una de las
hijas del emigrante, introdujo el nombre de su padre en el conocido
buscador Google. Su asombro fue mayúsculo cuando descubrió que el
nombre de su padre se encontraba en varios convenios urbanísticos
firmados con el Concello de Lalín.
Así, a través de internet, Diana y sus dos hermanos, Silvia y Omar,
descubrieron un convenio urbanístico firmado el 20 de septiembre de
2003 por un familiar de los denunciantes, que afirmaba actuar en
representación de la comunidad hereditaria de su abuelo y de su padre.
Asimismo, a través del DOG descubrieron otro convenio firmado el mismo
año. Ambos documentos habían sido firmados tras el fallecimiento de su
padre. Por todo ello, Diana decidió viajar a Galicia para ponerse al
día de los bienes de su padre y abuelos.
Una vez aquí, Diana descubrió que también habían sido expropiados
varios terrenos de su padre por parte del Concello de Lalín,
desconociendo que personas presentaron alegaciones al expediente de
expropiación y quienes cobraron el dinero de dicha operación. Diana
asegura que tanto sus familiares como el Concello se negaron
"sistematicamente" a facilitarle los documentos para aclarar este
asunto.
El padre de Diana falleció sin dejar testamento, algo que si hizo su
madre, dejando como herederos iguales a sus nueve hijos. Los familiares
denunciados alegan una supuesta venta por parte del padre de Diana, a
pesar de que él jamás regresó a Galicia después de haber emigrado tras
la Guerra Civil, porque tal como afirma Diana, "a pesar de que le dolía
el alma al recordar su tierra, nunca tuvo fuerzas para volver".
LARGO CAMINO EN BUSCA DE JUSTICIA
Ante la vista de los hechos, el abogado de Diana, Sergio Amadeo
Gadea, presentó una denuncia ante el Juzgado de Lalín, cuya
investigación califica de "fragmentaria", ya que no admitieron las
pruebas que pedían, como una prueba pericial caligráfica o los propios
convenios urbanísticos. Además, tampoco llamaron a declarar a los
familiares implicados en la supuesta estafa.
Por ello, decidieron llevar el caso a la Audiencia Provincial de
Pontevedra, de la que esperan tener respuesta en unos quince o veinte
días, para que continuase la investigación y practicase las puebas
propuestas. En el supuesto de que este juzgado también se negase, el
abogado ha anunciado que presentarán un recurso de amparo.
En cuanto a la actitud del alcalde de Lalín, José Crespo, Diana no
escatima calificativos a la hora de decir que fue "histriónica,
maleducada, impertinente y atrevida", ya que se negó a recibirla y a
facilitarle documentos en repetidas ocasiones. Sobre su familia,
asegura que "me segregó" y que hicieron que se sintiese "como una
bastarda".
Diana asegura que tanto ella como sus hermanos volcarán "todos
nuestros esfuerzos para llegar hasta la verdad", porque "exigimos
justicia". Asimismo, asegura que se han sentido "discriminados" en el
procedimiento llevado a cabo por el Juzgado de Lalín, y en un estado de
"total indefensión". Por ello, Diana y sus hermanos, que poseen la
doble nacionalidad, han solicitado asistencia y protección de la
Cancillería argentina en este caso.