El presidente en funciones de la Xunta y ex secretario general del PSdeG, Emilio Pérez Touriño, asumió que "non tiven a oportunidade de facer unha contribución positiva" al Gobierno de Rodríguez Zapatero, aunque resaltó que "cada proceso electoral é cada proceso electoral" y evitó pronunciarse en detalle sobre los posibles efectos que la pérdida de la Xunta de Galicia tendrán en el Ejecutivo central.
"Evidentemente, estou seguro de que non o celebrou con champán", constató sobre Zapatero y derrota del 1-M en el turno de preguntas tras el Consello de la Xunta. Con todo, defendió que el PSdeG "goza de boa saúde" y recalcó que cuenta "cos mesmos 25 deputados da anterior lexislatura".
El presidente saliente mostró su "confianza plena no PSdeG e no seu futuro" pero eludió realizar declaraciones sobre el manifiesto aprobado por militantes del PSdeG en el que abogan por la renovación interna o sobre el futuro de los pactos municipales entre socialistas y nacionalistas. "O que teña que decir como militante o direi nos órganos internos do PSdeG", zanjó.
Por otro lado, y en respuesta a una pregunta sobre si el cambio de gobierno podría afectar a las inversiones del Estado en Galicia, Touriño indicó que "en ningún caso pode afectar". Así, resaltó que los gobiernos deben estar al margen de amistades o afinidades partidarias.
"Hai un goberno de España que se debe a Galicia e a toda España", sentenció, criticando la teoría de los 'gobiernos amigos' que defendía el PP y mostrando su convencimiento de que el Gobierno de Zapatero se comportaría con lealtad con la comunidad.