El Partido Popular de Galicia (PPdeG) celebrará su XIV Congreso en menos de dos meses, el fin de semana correspondiente a los días 9 y 10 de mayo. Así lo ha confirmado su líder y presidente electo de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, quien recordó a los suyos la importancia de la "renovación" en la victoria antes de instarlos a seguir "preparándose" para poder "gañar futuro" porque el Gobierno, argumentó, no debe ser "unha paréntese" para el partido ni servir de "excusa" para no estar "ao carón da xente".
Feijóo se encargó de clausurar la reunión de la junta directiva de los populares gallegos que ha fijado la fecha del próximo cónclave recuperando el lema de la última cita congresual celebrada el 15 de enero de 2006, "seguir, sumar e gañar", que tan bien le ha funcionado hasta el momento. Ésta fue, precisamente, la cuna del liderazgo del actual jefe de filas del PPdeG, que tomó el relevo del ex presidente y senador popular Manuel Fraga con una candidatura aprobada por abrumadora mayoría, con el 96 por ciento de los 2.257 votos emitidos.
El dirigente popular justificó el retraso de esta cita, que debería haber tenido lugar en enero de este año, conforme a los estatutos del partido en base al proceso electoral que ha vivido Galicia recientemente y se ratificó en su decisión. "Hoxe máis ca nunca reitero que os congresos deben celebrarse despois dos resultados das urnas para dar contas e facer balance do traballo feito", sentenció el popular y subrayó que su opinión no habría variado de haber perdido los comicios el pasado 1 de marzo.
Núñez Feijóo agradeció a la militancia y a los dirigentes de su partido el esfuerzo realizado en la oposición pero les advirtió de que, pese a la victoria de las autonómicas, no deben correr el riesgo de bajar la guardia. En este escenario, el jefe de filas del PPdeG exigió "autocrítica" y abogó por preparar el partido para "mellorar" resultados en futuras citas electorales, como las elecciones europeas que se celebrarán en junio. "Non podemos caer na autocomplacencia", proclamó.
Agradecimientos y retos llegaron acompañados de propuestas de renovación ya que, a juicio de Feijóo, ésta es la clave para mantenerse como el partido que "máis" se parece a Galicia "estea ou non" en el Gobierno. De este modo, el líder popular abogó por "seguir modernizando" las estructuras del partido, y abrir la puerta a las "novas xeracións" y a las nuevas ideas.
"RESPONSABILIDADES" DE GOBIERNO
El partido no dejará de ser una prioridad para Núñez Feijóo pese al trabajo que tiene por delante en la Xunta aunque el jefe de filas del PPdeG reiteró su intención de "gobernar para todos" los ciudadanos, incluidos los que no le votaron el domingo electoral, y cumplir los "compromisos" apoyados en las urnas. "Os cidadáns decidiron que nos toca gobernar", reflexionó y reclamó a los militantes que se comporten desde la nueva posición de poder "coa mesma responsabilidade" que lo hicieron al frente de la oposición.
A su juicio, la actual situación económica requiere un "alto grado" no sólo de responsabilidad sino también de "realismo e eficacia". Por eso, resaltó que aunque es "lóxico" estar "felices" por haber logrado la mayoría suficiente para gobernar "non é o momento de celebracións". "Hai que estar á altura das circunstancias", agregó y recalcó que los ciudadanos castigan a los Gobiernos que no lo hacen.
En todo caso, elogió la capacidad demostrada por todos los eslabones de su partido en la última legislatura para convertirse "nunha alternativa real de Goberno", con especial mención a su grupo parlamentario durante los últimos tres años y medio -ahora renovado en más del 50%-. "Cada semana amencía cunha proposta deste partido", reflexionó y proclamó que el PPdeG empezó a "gañar" las elecciones "ao día seguinte de non conseguir a maioría en 2005".
SUCESIÓN DE FRAGA
Núñez Feijóo atribuyó este logro a la "modélica" transición que ha protagonizado el PPdeG fruto del esfuerzo "colectivo" de mantenerse "fiel" a sus principios y de abrirse a una renovación que ha sido posible, continuó, gracias a la "xenerosidade" de los más veteranos. "Sumamos a xente nova, ofrecemos á sociedade os nosos principios, sen impoñelos, e mantivémonos unidos", sentenció el popular, convencido de que este cúmulo de circunstancias han permitido al partido superar la sucesión del "insubstituible" Manuel Fraga y ganar el 1-M.
En enero de 2006, el estreno de Núñez Feijoo como presidente del PP gallego se realizó con un discurso centrado en la unidad y fortaleza del partido y en la necesidad de recuperar el Gobierno de la Xunta, todo ello aliñado con grandes dosis de agradecimiento que alcanzó su máxima expresión al final de su intervención, cuando aseguró que "si Rajoy no fuera el presidente nacional de este partido, no me presentaría a este congreso".
La carrera sucesoria -en la que compitió con Xosé Manuel Barreiro, Enrique López Veiga, y Xosé Cuíña- fue utilizada por Núñez Feijóo, como ejemplo del saber hacer del PPdeG. Definido como "modélico", Núñez Feijóo señaló que este congreso ha demostrado que, los que "decían que sólo nos mantendría unidos el poder" y que el proceso de sucesión "no iba a ser democrático", "se han equivocado". Ese 15 de enero también reconoció el "error" de "las divisiones en el partido" mostradas en algunas ocasiones y subrayó que su intención no era en ningún caso "substituir" a Fraga. Este jueves repitió las tres ideas y también se comprometió a trabajar para seguir en la línea de "seguir, sumar e gañar".