El comité nacional galego del PSdeG aprobó, en una reunión que se prolongó durante casi siete horas ininterrumpidas, la fecha del 25 de abril para la celebración del congreso extraordinario del partido, obligado para elegir una nueva dirección tras la dimisión del hasta el 2 de marzo secretario general de los socialistas gallegos, Emilio Pérez Touriño, que no asistió a esta convocatoria.
Tanto el vicesecretario general del PSOE, José Blanco, como el presidente de la gestora que rige hasta el congreso, destacaron que con este comité se inicia el camino hacia un futuro en el que se avanzará por la vía "da esquerda e o galeguismo", según el segundo, hacia las elecciones autonómicas de 2013, donde el reto, dijo Blanco, es "ser merecedores de la confianza de los ciudadanos y tratar de estar en condiciones" de lograr una "alternancia política".
El número dos del PSOE estatal fue claro al analizar las causas de la derrota del 1-M, que achacó a las diferencias entre las dos fuerzas de coalición. "El problema no es haber hecho una coalición, sino haber competido dentro del Gobierno", algo que a su juicio "han visto con toda claridad los ciudadanos y lo han castigado en las urnas".
Con esta lección aprendida, Blanco ejerció en el comité, según el dijo, como "tertuliano", analizando alguna noticia que ha salido en medios de comunicación y decía que "la iniciativa privada se estaba preparando para el nuevo tiempo respecto a las escuelas infantiles".
"Es lo que nos espera", dijo en declaraciones a los medios, algo que interpreta como "un retroceso en las conquistas sociales". Evitar que Galicia avance en esta dirección de la mano del PP en el Gobierno autonómico es uno de los retos que, a su juicio, deben afrontar los socialistas gallegos. Se trata, pues, de "trabajar para impedir que Feijóo ponga la marcha atrás, sea cual sea el coche que utilice". Promete, pues, una "oposición implacable desde el primer día".
El hasta el 2 de marzo secretario general del PSdeG, Emilio Pérez Touriño, no asistió a este comité, algo que justificó Varela alegando que el propio ahora presidente de la Xunta en funciones optó por no acudir para facilitar en esta reunión un "debate coa máxima liberdade", lo que interpreta como "un xesto" por su parte. Pese a no estar presente, y según Varela y Blanco, fue valorada la gestión tanto en el Gobierno como en el partido. El dirigente estatal reconoció el trabajo realizado por Touriño, que "recogió el partido en cenizas, con 13 diputados en el Parlamento gallego". Ahora son 25, lo que otorga la mayor fuerza que ha tenido el PSdeG en la oposición. Esto no impide, no obstante, que la lucha que emprendan los socialistas pretenda eliminar la "desafección" que haya podido surgir en parte de los electores.
Ricardo Varela hizo ante los medios un resumen de lo que, a su juicio, había sido el comité hasta las 13,00 horas. Habló sólo de "valoraciones positivas" de la militancia, en cuando a la rapidez con la que el partido encara su nueva etapa, la rapidez en la dimisión de Touriño para abrir esta senda del socialismo y también la gestión del PSdeG en el Gobierno.
Tras esa perspectiva de que "algo fixemos mal, pero moitas cousas se fixeron ben", interpreta que el camino del PSOE gallego para los próximos cuatro años lo han de marcar "as bases do partido", encargadas de avanzar hacia el congreso del 25 de abril, del que debe salir la próxima dirección de esta organización política.
De las reuniones mantenidas esta semana con las agrupaciones, alcaldes y demás dirigentes de cada una de las provincias, Varela descartó que la gestora que preside tenga un candidato para suceder a Touriño. Al contrario, afirmó que el próximo secretario general "debe saír a proposta das bases".