El tráfico sigue cortado a estas horas en la A-6 a la altura
del concello lucense de Becerreá tras producirse un desprendimiento de tierra en
la noche de ayer que afectó al tramo comprendido entre los kilómetros 450 y 451,
del sentido de circulación Madrid-Coruña. Según informó el Ministerio de Fomento, en la zona siguen trabajando los
equipos de mantenimiento del firme, realizando labores de limpieza, saneamiento
y refuerzo de la zona afectada, con el objetivo de reabrir el vial al tráfico
"lo antes posible".
Se trata del segundo incidente de este tipo que afecta a esta infraestructura
cuando aún no se cumplió un mes desde el desprendimiento registrado en la
localidad berciana de Trabadelo. Además, hace dos semanas, otro suceso de estas
características dejó cortada la A-52 en el concello ourensano de A Gudiña.
Ante esta situación, Fomento asegura que están siendo inspeccionados "de
forma continua" todos los taludes de la Red de carreteras del Estado por los
servicios de conservación integral. El departamento que dirige Magdalena Álvarez
sostiene que, durante este invierno, las revisiones se están "intensificando"
con el fin de detectar cuaquier posible incidencia en las autovías y en el resto
de vías de comunicaciones.
El suceso se produjo sobre las 21.50 horas de ayer, afectando al tramo entre
las localidades de Cereixal y Agüeira tras venirse abajo un talud de unos 30
metros de altura. Afortunadamente, no hubo que lamentar daños personales, aunque
a esas horas muchos automovilistas regresaban del fin de semana.
La Guardia Civil desvió la circulación para el sentido Madrid-A Coruña
utilizando la calzada contraria correspondiente al sentido contrario, que pasó a
funcionar con tráfico bidireccional entre los kilómetros 450 y 451, mediante la
utilización de los cruces de mediana existentes.
En los trabajos colaboraron miembros de la Guardia Civil de Tráfico y del
centro de gestión de tráfico del Noroeste de la DGT, informando en los paneles
de señalización variable a los usuarios.