El Ministerio de Fomento anunció mediante un comunicado
que antes del verano señalizará 223 tramos de concentración de accidentes (TCA),
el 28,7% del total, agrupados en 189 tramos de carretera. El coste estimado
asciende a más de 6 millones de euros, según el convenio suscrito por la
Dirección General de Carreteras y la Dirección General de Tráfico.
En Galicia han sido seleccionados un total de 33 TCA, de acuerdo a su mayor
índice de peligrosidad -de forma que es superior cuatro veces al índice medio
del conjunto estatal para su tipología de vía- y también en base al factor
determinante en los accidentes. Ademas, los tramos de concentración de accidentes que son próximos entre sí,
se han agrupado en un único tramo a señalizar, para lograr una mayor eficacia.
El reparto provincia, en el caso gallego, es desigual, de modo que de los 33 TAC
que serán señalizados, 25 de ellos se concentran en vías lucenses. Cuatro están
en Pontevedra, tres en Ourense y uno en A Coruña.
En la provincia coruñesa se actuará en la carretera N-634, entre los
kilómetros 684,80 y el 685,80. En Ourense, las actuaciones se sitúa en la A-52
-entre los kilómetros 223,90 y 224,90 y entre el 233 y el 234-. También se prevé
señalizar otro punto negro en la N-525 entre los kilómetros 172 y 173.
En esta misma vía está prevista otra intervención de Fomento, entre los
kilómetros 306,10 y 307,10, si bien este tramo discurre por la provincia de
Pontevedra. La N-541 (kilómetros 86,5-88,5) y la N-640 (151-154,20 y
185,80-186-80), son otras de las zonas que serán señalizadas en Pontevedra,
según Fomento.
Ya en Lugo, son varias las vías afectadas. En la A-6 será señalizado el punto
negro situado entre los kilómetros 475,20 y 476,20; también dos puntos en la
N-120 (488,20-489,20 y 521,50-522,50; siete en la N-540; uno en la N-VI
(504,60-505-60); cuatro en la N-634; dos en la N-640 y cinco en la N-642.
La señalización de todos estos tramos se realizará con carácter urgente y
está previsto que las actuaciones concluyan antes del verano de 2009. La
comisión de seguimiento valorará la eficacia de las medidas adoptadas y, en su
caso, se podrá acordar nuevas señalizaciones. Además, se colocarán radares en
los puntos en los que actualmente no estén instalados y donde sea factible y
conveniente la disposición de estos dipositivos de control de velocidad.
La comisión del convenio no ha considerado adecuado señalizar inicialmente
todos los TCA, pues se trata de una experiencia piloto y, por tanto, primero se
estudiará la incidencia en el comportamiento de los usuarios y la eficacia de
tal medida en la accidentalidad antes de su generalización. En todo caso, sí se
podrán incluir nuevos tramos si se considera oportuno.