El alcalde de Lugo, el socialista José López Orozco, considera que hay “muchas razones” que podrían explicar el resultado electoral del pasado 1 de marzo, que dejó fuera del Gobierno de la Xunta de Galicia al PSdeG-PSOE y al BNG. Por ello, a pesar de que en los últimos años mantuvo una actitud crítica y protagonizó más de una polémica con alguna de las consellerías dirigidas por los nacionalistas, reconoce que no le “gusta que se demonice al Bloque”.
Desde su punto de vista, el Partido Socialista tiene que hacer una reflexión profunda para percibir los errores cometidos, dado que “no se puede decir que la culpa de que hayamos perdido el Gobierno en la Xunta de Galicia es del BNG, porque los que le votan al Bloque pensarán que la culpa es nuestra”.
En declaraciones a la Cadena COPE, recogidas por AGN, el alcalde matizó que es posible que una de las razones por las que el bipartito perdió las pasadas elecciones autonómicas “fuese porque no hubo suficiente entendimiento”, pero también aclaró que hubo“otras muchas que explican que los ciudadanos no quisiesen darnos su confianza”
“El pueblo nunca falla y ahora acaba de hablar”, dijo el alcalde, por lo que a nacionalistas y socialistas “sólo nos queda desear que el próximo Gobierno de la Xunta de Galicia lo haga lo mejor posible”, además de organizar el trabajo que hay que realizar desde la oposición. Con respecto a los intereses de la ciudad, López Orozco dejó claro que se mostrará “crítico”, pero “siempre con la mano tendida por parte de la institución”.
PACTO CON EL BNG
López Orozco decidió, pasadas las elecciones municipales, gobernar en minoría, sin el apoyo del BNG. Pasado el tiempo, después de la derrota electoral en las autonómicas, afirma que esa circunstancia “no es ni buena ni mala”. Desde su punto de vista, “gobernar es compartir”, pero en aquel momento no fue posible llegar a un acuerdo porque “no íbamos a alcanzar buenos pactos, ni para ellos ni para nosotros”, dijo el alcalde.
“Hay que pactar, pero siempre respetando la pátina que tiene la propia institución desde hace tantísimo tiempo. No puede haber dos alcaldes, como tampoco puede haber dos presidentes del Gobierno, porque eso a la gente no le gusta”, subrayó López Orozco, quien también afirmó “hay que llegar a acuerdos, pero tienen que ser respetuosos con lo que quieren y con lo que dijeron en las elecciones los vecinos”.