"No momento oportuno", "estou na reserva activa" y "penso pouco no futuro, vivo ao día", fueron las escuetas respuestas que dio el presidente de la Xunta en funciones, Emilio Pérez Touriño, a las preguntas sobre cuándo se producirá el traspaso de poderes, sobre si habrá una reorientación de los pactos PSdeG-BNG en el ámbito municipal y sobre su presencia, o no, en el Congreso del 25 de abril en el que los socialistas elegirán una nueva directiva, respectivamente.
Touriño echó mano de la respuesta corta tras la reunión del Consello da Xunta, en aquellas cuestiones vinculadas con el partido o que en definitiva competen al futuro gobierno. Sobre su futuro, tampoco aclaró más y aludió a que las decisiones al respecto son las mismas "que a semana pasada". Es decir, que será parlamentario, no portavoz en el momento de la investidura, y sin aclarar el tiempo que se sentará en su escaño en el Parlamento gallego.
También escueto fue al hablar de cuestiones tales como el concurso eólico, la finalización de la autovía a Ourense y otras cuestiones que ahora competen al futuro ejecutivo. Sobre la primera cuestión, y preguntado sobre una posible revisión del decreto, argumentó que "non teño opinión, non me toca". Eso sí, justificó que su Gobierno "fixo o que entedía que tivo que facer", aunque ahora toca esperar al próximo ejecutivo para saber qué pasará.
De la autovía Santiago-Ourense consideró que es posible que exista cierto retraso en la conclusión de la obra, si bien manifestó su deseo de que "canto antes entre en servizo", pues "me gusta que as obras se executen en tempo e prazos".