El representante de Encontro Irmandiño Mario López Rico defendió en Radio Líder que el BNG debe abrir “un pouco máis os ollos e as orellas ó que está pasando na sociedade”, no aislarse tanto. Advierte de que una fuerza política que no entienda bien los procesos que se están dando en la sociedad está condenada al fracaso. Cree que si algo han aprendido los socios del bipartito de la derrota del 1-M es que “debemos escoitar máis á sociedade” y debe haber más permeabilidad entre los movimientos sociales, las bases y los partidos.
Desde Encontro Irmandiño, del que su cabeza más visible es Xosé Manuel Beiras, reclaman una vuelta del BNG al “espíritu del 82”, el de una formación más participativa y más abierta. Esta corriente defiende que se recupere el “asamblearismo” dentro del partido, un militante un voto, después de que en la Asamblea Nacional de 2005 se decidiese cambiarlo por el sistema de representación de delegados. Asegura López Rico que en las asambleas locales que se están celebrando cada vez hay más gente que reclama la vuelta al sistema asambleario. Cree que, además de cuestiones externas, la organización debe reconocer que en el fracaso del 1-M también hubo “erros de carácter orgánico e da propia vida do BNG” que hay que corregir.