Una falsa alarma de incendio puso en alerta a los vecinos de un
edificio de tres plantas situado en la localidad ourensana de Verín. Según
informaron fuentes del 112, los ciudadanos confundieron el abundante polvo que
salía por las ventanas del último piso con una columna de humo, por lo que
alertaron a los bomberos.
Y es que el vecindario de la calle Cancelón aún sigue bajo la impresión del
incendio registrado el pasado dos de marzo a unos 200 metros, en la calle San
Blas, donde las llamas dejaron a varias personas heridas.
Temerosos de que volviese a repetirse un siniestro de tal magnitud, los
vecinos alertaron a los bomberos, que enviaron hasta el punto a una motobomba.
También se movilizaron efectivos de la Policía Local y miembros de Protección
Civil, que acudieron con un camión de apoyo.
El suceso se registró sobre las 11.44 horas en el número cinco de la rúa
Cancelón. Tras llamar varias veces a la puerta sin obtener respuesta, los
habitantes del edificio movilizaron a las Fuerzas de Seguridad. Al parecer, los
obreros estaban empleando lijadoras para pulir la madera del piso, por lo que no
escucharon los golpes en la puerta.
Afortunadamente, todo se quedó en un susto.