El conselleiro de Medio Ambiente en funciones, Manuel Vázquez, confirmó su intención de aspirar a la secretaría xeral del PSdeG. Antes sondeará a las bases y
buscará su apoyo para configurar una candidatura "integradora e ilusionante" de
cara al congreso que el 25 de abril celebra el PSdeG y del que debe salir una
nueva dirección.
"Evidentemente", aseveró, su objetivo es ser secretario general
de los socialistas, aunque descarta que sea el aspirante puesto el aparato del
partido. "Se tivese a percepción de estar imposto polo partido, non iría", señaló, no
sin antes explicar que tiene un proyecto que parte de la necesidad de "crear un
partido participativo, innovador", basado en lo "socialdemócrata e o galeguismo"
y que se configure "de abaixo cara arriba". Esto es, donde las bases manden, de
modo que se establezcan "mecanismos e sistemas de control sobre a execución do
programa", algo que a su juicio "reclama a militancia".
Para alejar esa idea de que él ha sido el elegido por el aparato socialista
para suceder a Emilio Pérez Touriño, utilizó dos argumentos. Por un lado, señaló
que viene de la agrupación de Carballiño "tirando pola corda a pulso. Ninguén
tirou por min". Por otro lado, defendió la participación de los militantes en el
congreso, pues hasta el 20 de marzo se celebran asambleas a las que acuden más
de 15.000 militantes que eligen los 500 compromisarios que acuden a esta cita
representando a las más de 300 agrupaciones locales. "Quen fala e toma decisións
políticas son as bases". De ellas, añadió, "ten que xurdir a dirección".
Los cometidos de la futura dirección parten, aseveró, de reconocer los
errores cometidos, por lo que ve necesaria una "revisión das políticas
horizontais", que a su juicio originaron cierta "desafección dun número
importante dos nosos votantes", unos 30.000, a los que se pretende reconquistar.
Haciendo balance de posibles fallos cometidos en años anteriores, Vázquez aludió
a que "falamos moito para quen non nos quería escoitar e abandonamos aos que
estaban esperando por nós". La vocación futura, bajo su punto de vista, consiste
en "representar a un mínimo dun 40% da nosa sociedade".
Preguntado sobre si por formar parte del gobierno lo pueden ver más como
parte del problema como de la solución, manifestó que está "orgulloso" de su
labor como conselleiro de Medio Ambiente, critica que el PP ya plantee eliminar
esta consellería y afirma asumir sus aciertos y sus "erros". En todo caso,
señaló que él no presenta una candidatura "para que me canonicen", sino para ser
secretario general de un partido. "Non lle teño medo ao meu pasado", dijo, al
tiempo que aseguró que si hay más candidaturas al congreso "non o vou tomar como
unha afrenta".
Planteando la posibilidad de un congreso a la búlgara, con una sola
candidatura, señaló que es "non é bo nin malo". Si fuese así "para non facer
nada, mellor non", pero si "sale de xuntar sensibilidades", no le parece
negativo.
LA OPOSICIÓN
El PSdeG deberá configurar su estructura parlamentaria antes de la elección
de la futura dirección del partido. Por ello, el aspirante no entró a definir
cuál será su papel en la cámara autonómica. El próximo lunes, indicó, la gestora
que dirige el PSdeG y los 25 diputados electos mantendrán una reunión para
analizar este asunto. La decisión, señaló, competerá a los parlamentarios
socialistas.
Sí fue claro al definir la oposición que, si de él depende, se hará para
hacer frente al PP. "Nin 100 días, nin 100 horas, nin 100 minutos" concederá a
los populares. "Este país non está para iso" y anuncia un "control férreo" de la
política del PP, enfatizó, alegando que "un goberno que nace da mentira, da
calumnia e da media verdade, a min xa me deixa moi preocupado". También, porque
todas "as recetas" que pueda aplicar el próximo presidente gallego, Alberto
Núñez Feijóo, "as vamos a testar e non vamos a deixar ceder nin un só metro dos
logros, que foron moitísimos, do goberno anterior".
Vázquez se despachó a gusto contra los populares. Les dijo que "a demagoxia e
a calumnia poden ser útiles na campaña, pero non para gobernar Galicia", dijo
temer "á xente que non se equivoca nunca", o eso dice, y asegura que le da
"escalofríos" el "modelo opusiano" que a su juicio ha implantado el Partido
Popular.
A Núñez Feijóo le lanzó un mensaje de forma directa. "Todo o que ata o 1 de
marzo foi culpa de Touriño, o 3 de marzo non pode ser culpa de Zapatero. Que xa
o vexo vir", advirtió sobre el futuro presidente gallego. Ahora, añadió, "será
culpa de Núñez Feijóo", por lo que le sugiere que trabaje para "defender este
país e non caiga na tentación de usar aos galegos para pelearse" con el Gobierno
central. Lo que toca, añadió, es trabajar para luchar contra el paro y mejorar
la situación económica, por lo que "xa non valen coches, sillas ou ventanas".
PACTOS PSdeG-BNG
En relación con su opinión sobre las coaliciones entre socialistas y
nacionalista en los municipios, Vázquez consideró que "os pactos locais son bos
ou malos se funcionan ben ou mal". A su juicio, funcionan correctamente aquellos
que se basan "nunha representación proporcional" al apoyo obtenido en las urnas.
"O problema é a desproporción", expresó, al tiempo que optó por "non demonizar
os pactos", pues lo hacen "PP, PSOE" y todas las fuerzas europeas. "Iso non é
novo".
ELOGIOS A TOURIÑO
En su intervención, Vázquez elogió la trayectoria de Touriño al frente del
partido. "Foron os 10 anos máis importantes na historia do PSdeG", destacó,
pidiendo que "este final", con la pérdida del Gobierno, "non empañe toda unha
traxectoria de traballo". Le agradeció, no sólo su trabajo, sino también "a súa xenerosidade" apurando
su dimisión como secretario general del PSdeG, agilizando así el proceso que
dará lugar a su sucesión con el congreso del próximo 25 de abril.