El bipartito de socialistas y nacionalistas se quedó a 7.232 votos
de conseguir el diputado 38, el que le hubiese otorgado la mayoría
absoluta suficiente en el Parlamento gallego para reeditar el pacto de
gobierno en la Xunta durante otra legislatura. No obstante, los
resultados de los comicios celebrados el 1 de marzo confirman la doble
tendencia: la subida del Partido Popular y la importante caída
registrada por PSdeG y BNG.
Tal como reflejan las actas elaboradas por las juntas electorales de
las cuatro provincias -en las que ya figura escrutado el voto
emigrante-, el PP de Alberto Núñez Feijóo obtuvo un total de 789.427
votos, casi 33.000 sufragios más que los que alcanzó Manuel Fraga en
las elecciones de junio de 2005. En contraste, el PSdeG consiguió
524.488 votos -31.115 menos que en 2005- y el BNG logró 270.712
papeletas, perdiendo más de 41.242 respecto a los anteriores comicios.
En términos absolutos el bipartito consiguió más votos que el
Partido Popular. La suma de sufragios obtenidos por socialistas y
nacionalistas (795.200 votos) supera en 5.773 papeletas el resultado
del PP. Pero el reparto de diputados en cada circunscripción
provincial, en base al sistema d'Hont, es que le permitirá a Núñez
Feijóo ocupar la presidencia del Gobierno gallego los próximos cuatro
años.
Y es que al PSdeG le faltaron 7.232 votos en Lugo para obtener su
sexto diputado en la provincia, que finalmente recayó en el popular
José Antonio García López. Con una diferencia sensiblemente mayor
(7.673 votos) el BNG también alcanzaría un diputado más, el tercero. En
ambos casos hubiese sido suficiente para que la mayoría absoluta se
decantase del lado del bipartito, pero finalmente el PP consiguió
mantener sus ocho parlamentarios en la provincia.
SE DUPLICA EL VOTO NULO Y CRECE UN 34% EL SUFRAGIO EN BLANCO
Contabilizado el voto emigrante, la participación en las elecciones
alcanzó finalmente el 64,4 por ciento del censo electoral, una cifra
prácticamente idéntica a la registrada en los comicios de 2005, que fue
del 64,2 por ciento.Asimismo, las cifras oficiales reflejan el incremento espectacular
del voto nulo. Las papeletas anuladas en estos comicios (15.223)
duplican las de 2005, que fueron un total de 7.646 sufragios.
Al igual que el voto nulo, los resultados publicados hoy también
muestran un importante crecimiento del sufragio en blanco, con el que
los electores suelen mostrar su descontento con el conjunto de los
partidos políticos o su indiferencia respecto al proceso electoral. El
voto en blanco aumentó un 34 por ciento en estas elecciones, pasando de
los 20.912 sufragios de 2005 a los 28.071 votos de estos comicios.
VICTORIAS MÁS CLARAS EN A CORUÑA, OURENSE Y PONTEVEDRA
Concluido el recuento oficial y publicado en el Diario Oficial de
Galicia (DOG), los datos indican que las diferencias en las otras
provincias gallegas fueron menos ajustadas, especialmente en A Coruña y
Pontevedra. De hecho, poco menos de 11.000 sufragios fueron los que separaron al
BNG de obtener su tercer diputado en Ourense en detrimento del Partido
Popular, una provincia en la que el recuento del voto emigrante
permitió al PSdeG quitarle un escaño al PP.
En la provincia de A Coruña, socialistas y nacionalistas se quedaron
a bastante distancia de poder arrebatarle al Partido Popular su
duodécimo diputado, alcanzado finalmente por Pablo Cobián. El PSdeG
hubiese necesitado 23.803 votos para conseguir su novena acta, y el BNG
otros 21.646 para alcanzar el quinto diputado en la provincia.
De igual forma, nacionalistas y socialistas también hubiesen
necesitado más de 20.000 votos para quitarle al PP su undécimo diputado
en la provincia de Pontevedra. Al PSdeG le faltaron 20.272 votos para
obtener su octavo escaño y al BNG otras 24.728 papeletas para llegar
hasta el quinto diputado.