El alcalde de Teo, Martiño Noriega, figura en las quinielas de posibles líderes de un BNG renovado. Miembro de la corriente Encontro Irmandiño, que lidera Xosé Manuel Beiras, Noriega rechaza que el proceso abierto en el partido tras la dimisión de la dirección tenga que saldarse sólo con una renovación generacional. Es partidario del debate de las ideas y cree que el reto del Bloque debe ser “recuperar la ilusión, implicar a su base militante y social” para lograr un punto de inflexión. Defiende un papel activo en la organización para referentes del nacionalismo como Anxo Quintana, Xosé Manuel Beiras o Paco Rodríguez.
Noriega defiende que el BNG se encuentra en una “encrucijada” que ve con optimismo por la implicación que percibe en los distintos sectores del partido, conscientes de que “ninguna de las partes tiene la verdad absoluta”.
Sobre el paso del Bloque por el gobierno, el alcalde de Teo reconoce errores “simbólicos” que la ciudadanía de izquierdas no entendió, pero no cree que se deba rechazar como una mala experiencia y lamenta que faltase tiempo para concluir la transformación de cuestiones estructurales del país.
Noriega admite que la campaña fue muy dura e “inmerecida” con Anxo Quintana, pero reconoce que la foto del ex portavoz nacional con un empresario en su yate se pudo haber evitado. Cree que este tipo de episodios separa a las bases del trabajo serio que se hizo desde las Consellerías del BNG.