Cáritas Interparroquial de A Coruña ha visto notablemente incrementada su actividad en los últimos meses, a causa de la delicada situación económica. Desde la organización aseguran que es la primera vez en su historia que tienen una lista de espera para atender a las familias que requieren su ayuda. “Este año por primera vez tenemos que dar cita, antes las personas encargadas atendían al momento a las personas que llegaban, ahora hemos tenido que hacer una lista y darles un día para atenderles” ha explicado Vicente Iglesias, presidente de Cáritas Interparroquial.
Tan sólo durante el pasado invierno, las peticiones de ayuda se multiplicaron por cuatro. Según Iglesias, a los colectivos habituales que se venían atendiendo, como por ejemplo personas de etnia gitana o transeúntes que viven en la calle, se han sumado nuevos demandantes, como familias que se han quedado sin empleo y que tienen serias dificultades para hacer frente al alquiler o a la compra de alimentos.
Cáritas Interparroquial calcula que el año pasado atendió a unas 1.900 personas, a las que habría que sumar otras 4.000 a las que se ha ayudado desde las parroquias. Señalan que al menos las donaciones a la organización no se han visto mermadas por la crisis.