La Policía Nacional detuvo en A Coruña a una joven de 22 años acusada de rayar y grafitear con insultos el coche de una ex compañera de trabajo y pintar la fachada de la empresa en la que trabajaba. El valor de los desperfectos ocasionados asciende a los 2.800 euros.
La investigación para localizar a la presunta culpable de ambos hechos comenzó a principios de marzo, tras aparecer varias pintadas en el frontal y en la verja de un negocio ubicado en la calle Ronda do Outeiro. Los grafitis hacían alusión con insultos a uno de los socios propietarios. La reparación costó unos 1.100 euros.
Más tarde, los agentes localizaron otras pintadas realizadas con spray sobre la carrocería de un coche propiedad de una empleada de la misma empresa, en las que se leían insultos. La pintura y arreglo de la chapa cuesta más de 1.700 euros.
Las gestiones policiales llevaron a los agentes a identificar a una ex empleada de la entidad como autora de los hechos. Se trata de una joven de 22 años cuya identidad responde a las iniciales L.E.A., natural de Santiago y vecina de Betanzos que fue detenida por los agentes.