Los traspasos de poderes entre los ejecutivos quedarán regulados a partir de esta legislatura. Así lo anunció el presidente electo de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, que defiende que los gobiernos en funciones consulten sus decisiones con los entrantes. El popular quiere, incluso, que la Xunta que esté en funciones tenga que comunicar el orden del día de los Consellos. Con esta regulación se evitarían casos como los de las adjudicaciones durante los períodos de transición.
"Es la forma más transparente de regular el traspaso", garantizó el dirigente popular sin ocultar su preocupación por la "situación financiera" que se encontrará en la Xunta y por otros actos como las adjudicaciones de Política Territorial o la publicación de los estudios de viabilidad del metro ligero de Vigo y A Coruña. "Eso es la crónica de un traspaso ordenado", ironizó y aseguró que él siempre será "responsable" como presidente porque "en política hay que saber perder".
Desde el PP se ha visto como una "pataleta" la decisión de Touriño de no iniciar el traspaso de poderes hasta el 1 de abril, cuando se constituya el Parlamento. El secretario xeral del PPdeG, Alfonso Rueda, defiende que su partido sólo busca iniciar "con normalidade" el traspaso de poderes dentre el Gobierno saliente y el futuro Ejecutivo de Feijóo. Rueda negó que los populares quieran "acelerar" los plazos y recordó que en 2005 el traspaso se produjo tan sólo "tres días despois" del plazo que estableció entonces el propio Touriño, que prefirió sellar el pacto con el BNG antes de iniciar las conversaciones con Manuel Fraga.
En una conferencia de prensa celebrada en la sede regional del PPdeG, el dirigente popular censuró el "penúltimo ataque de cólera" que protagonizó ayer Touriño, al que acusó de ir "de pataleta en pataleta" y de "mentir" sobre las actuaciones de Núñez Feijóo durante su período como vicepresidente y conselleiro en funciones del último Gobierno de Fraga porque es "incapaz" de asumir los resultados electorales del pasado 1 de marzo, que otorgaron la mayoría absoluta al PPdeG.
"Feijóo non adxudicou un só euro como xestor en funcións", sentenció Alfonso Rueda y, tras precisar que el popular se limitó a firmar algunos convenios "que se podían revocar", contrapuso su actitud "leal" hace cuatro años con la "irresponsabilidade" de la actual conselleira de Política Territorial, María José Caride, cuyo importe adjudicado en funciones cifró en 150 millones de euros y del conjunto del bipartito en funciones, asegurando que PSOE y BNG dos partidos "á deriva" más preocupados de sus "liortas internas" que de los gallegos.
En todo caso, resaltó que ya han pasado 27 días desde la cita con las urnas y lamentó que Pérez Touriño sea "incapaz" de irse "como o presidente que foi", es decir, impidiendo adjudicaciones "masivas" y "sen perder o tempo" a la hora de iniciar la transferencia de responsabilidades gubernamentales, como "requiere" el actual momento económico.
TARDANZA EN 2005
Partidario de agilizar este proceso, Alfonso Rueda reconoció que hace cuatro años hubo que esperar hasta el 22 de julio -33 días desde la fecha de los comicios que se celebraron el 19 de junio- para que se produjera el primer encuentro entre el entonces presidente saliente, Manuel Fraga, y el socialista Emilio Pérez Touriño, aunque matizó que la situación es ahora "diferente" porque está claro que Feijóo va a ser el próximo "presidente", sin necesidad a que se formalice ningún "pacto de gobierno".
De hecho, el secretario xeral de los populares gallegos atribuyó la 'tardanza' del año de 2005 al interés del propio Touriño en sellar el pacto con el BNG -cerrado el 19 de julio- antes de iniciar el traspaso de poderes. "A reunión entre Touriño e Fraga produciuse tres días despois do prazo que marcou Touriño", indicó Rueda antes de matizar que fue el socialista quien afirmó el 9 de julio de 2005 que "non ía chamar a Fraga" hasta cerrar el acuerdo con el BNG.
Aún así, recordó que Touriño envió un escrito a Fraga el día 8 de julio recordándole que "estaba en funcións" y que no debía "excederse" en su gestión más allá de los trámites ordinarios, similar al que remitió hace unas semanas Feijóo al presidente en funciones, "sin que a ninguén lle parecese fóra da normalidade". Para reforzar su argumento, aludió también a las elecciones generales de 2004 cuando el PP se puso en contacto con el PSOE para iniciar el traspaso de poderes "só dous días despois" de los comicios. "Aznar e Zapatero xa estaban falando o 25 de marzo", dijo Rueda y concluyó que así es "como debe ser".
IRSE "CON DIGNIDADE"
Además de cargar contra las adjudicaciones de Política Territorial, Rueda censuró supuestas prácticas "anómalas" de Cultura con respecto al Centro Galego de Arte Contemporáneo (CGAC) así como las declaraciones que sobre el caso 'Prestige' efectuó ayer el presidente en funciones, quien se reconoció molesto por la decisión judicial que deja libre de cargos al ex director general de la Marina Mercante José Luis López-Sors y anunció que la Xunta pedirá "diligencias complementarias" al proceso.
Rueda acusó a Touriño de utilizar el "aparato" de la Xunta para intentar transformar una decisión judicial "que non lle gusta" y consideró "inaceptable" que, a pocos días de que se efectúe el cambio de Gobierno formalmente, el socialista siga pensando "que todo ten estar ao servizo da súa opinión persoal e dun partido que o ten arrinconado".
En base a estas actitudes, el dirigente popular pidió a Touriño que acceda a la pretensión de los populares de no ralentizar más el proceso y que "non lle de a espalda a Galicia" como, a su juicio, le ha hecho el PSdeG a él, al buscarle "substituto" desde "a mesma" jornada electoral. Una vez más, Rueda exigió al socialista que abandone "con dignidade" su cargo, sin trasladar a la comunidad el "ninguneo descarado" que sufre en el PSOE.