Efectivos de la Guardia Civil del Mar se incautaron el pasado miércoles de un total de 350 kilogramos de centolla inmadura que se hallaban en el interior de varios sacos que, a modo de viveros, se encontraban fondeados en aguas de la ría de Ares.
La localización tuvo lugar cuando los agentes realizaban una inspección rutinaria sobre una embarcación en la zona próxima al Náutico de Ares y comprobaron como varios sacos fondeados tenían en su interior centollas con una talla inferior de la permitida.
Fue entonces cuando los agentes decidieron extraer del fondo marino estos improvisados viveros, encontrándose en los mismos una gran cantidad de centolla inmadura, ya que una vez examinado su tamaño se certificó que ninguna de ellas pasaba de los 11 centímetros. Además, la Guardia Civil también halló en el interior de dichos sacos de red otros 40 kilos de vieira, 20 de nécora, 13 de berberecho y 7 de almeja.
Fue entonces cuando los agentes, y tras poner los hechos en conocimiento de la Sala de Operaciones de la Xunta de Galicia, procedieron a levantar acta de esta aprehensión y, en presencia de un testigo, a devolver al mar el marisco reseñado. La Guardia Civil continúa con las gestiones que permitan averiguar la identidad de las personas responsables de esta infracción a la legislación autonómica.