El empresario de origen ourensano secuestrado el pasado dos de marzo en un hotel
de su propiedad en Venezuela fue liberado esta mañana. Carlos Muiños Rey de 43
años se encuentra "ben" de salud pero "cansado" tras casi un mes en cautiverio.
Así lo confirmó a AGN el alcalde de Carballeda de Avia, Luis Milia, que mantuvo
contacto permanente con un primo del secuestrado a lo largo de estos 28 días. Y
es que el padre de Carlos nació en este concello de la provincia de Ourense,
concretamente en el municipio de Beiro, a donde acude con frecuencia para
visitar a varios miembros de la familia, sobre todo en los meses de verano.
La liberación se produjo sobre las 11.00 de la mañana -hora española-
después de que los captores comunicaran a Carlos Muiños que lo iban a dejar
libre y que lo entregarían ante la policía. Tras lo sucedido, Carlos Muiños
contó a sus familiares que en ningún momento sabía en que lugar se encontraba ni
quienes eran las personas que lo retenían porque le habían vendado los ojos
desde el primer momento. Según explicó Luis Milia, el protagonista aseguró
además que no había sido maltratado, aunque había vivido "momentos de tensión"
con los captores.
Tal y como declaró el propio Carlos Muiños a la Radio Galega, no tiene
constancia de que la familia pagara un rescate a cambio de su liberación. A este
respecto, el alcalde de Carballeda de Avia apuntó que durante su cautiverio los
secuestradores habían pedido a la familia una cantidad muy elevada de dinero a
cambio de soltar al empresario. "Falábase de cinco millón de euros nun principio
que logo baixaron ata o millón", aseguró. Con todo, sostuvo que la familia nunca
confirmó este dato porque acordaron guardar silencio para no entorpecer la
liberación.
SECUESTRO EN SU HOTEL
El suceso se registró el pasado dos de marzo cuando Carlos Muiños se
encontraba en el 'Hotel Ritz' en la ciudad venezolana de Valencia a unos 150
kilómetros de la capital Caracas. El empresario gestionaba este hotel heredado
de su padre. En ese momento cuatro personas entraron en el establecimiento con
documentación falsa y se hicieron pasar por clientes que requerían una
habitación para alojarse. Pero los captores, que iban armados, encerraron al
resto de empleados y retuvieron al empresario llevándoselo en un turismo.
Durante estos 28 días la familia de la víctima se mantuvo a la espera de
noticias positivas, tras haber pasado por un hecho de las mismas características
hace unos tres años, cuando secuestraron al padre de Carlos.
SIN NOVEDADES DE LOS EMPRESARIOS DE BOBORÁS
Menos fortuna tuvieron los otros dos empresarios de origen ourensano
retenidos por un grupo de emcapuchados el pasado seis de marzo a las puertas de
su negocio en la ciudad venezolana de Táchira, ya que todavía no se tiene
noticia de su liberación.
Las víctimas son Francisco Antonio Lorenzo de la Torre, de 37 años, y su
sobrino José Luis Lorenzo Abate, de 30 años, hijo y nieto de un empresario
ourensano natural del municipio de Boborás que emigró a Venezuela.
Ambos fueron secuestrados en el momento en el que llegaron a la fábrica de
plásticos 'Plastifan' en la que trabajan y que es propiedad del empresario de
Boborás. Un grupo de cinco encapuchados armados los retuvieron y se los llevaron
en una furgoneta. Hasta el día de hoy no se tiene noticia sobre el paradero de
los dos empresarios.