Dos menores de 16 y 17 años de edad fueron detenidos el pasado domingo –día 29 de marzo- de madrugada por agentes el Cuerpo Nacional de Policía de Lugo, después de protagonizar una “peligrosa” huida por las calles de la ciudad en el coche de la madre del conductor. Llegaron a superar los cien kilómetros por hora y le embistieron a un vehículo policial, además de circular por dirección prohibida e incluso por las aceras del casco urbano.
La persecución policial comenzó en la Plaza de Avilés, frente al edificio de los Juzgados, cuando una patrulla de la Policía Nacional observó que un coche circulaba de forma temeraria y hacía derrapajes en la rotonda de ese espacio urbano. Cuando los agentes le pidieron al conductor que se detuviese, comenzó la huida a gran velocidad por la Avenida de Rodríguez Mourelo. Posteriormente, el vehículo tomó la Avenida de Ramón Ferreiro y Salvador de Madariaga en dirección prohibida, subiéndose a la acera y esquivando un furgón de Atestados de la Guardia Civil que se encontraba al final de esta calle.
Seguido de cerca por la Policía Nacional, el conductor superó la Plaza de Bretaña y continúo su particular carrera por la calle Jacinto Calvo, donde un vehículo que circulaba en dirección contraria tuvo que frenar bruscamente para evitar una colisión frontal. Aún así, no se detuvo y continuó su huida por San Roque y Catasol, de nuevo por dirección prohibida y a más de 100 kilómetros por hora.
Posteriormente, el menor que llevaba el volante se metió por las calles Peña Anda, Primavera, Carril de Caiñós, Ronda das Fontiñas, San Eufrasio, Plaza de Conde Fontao, Rúa Alta, Río Sil, Otero Pedrayo, Río Oribio, Rio Cabe y San Vicente, circulando de nuevo, en varias ocasiones, por dirección prohibida.
La persecución estuvo a punto de finalizar cuando el vehículo se metió por la calle San Antonio, que no tiene salida, pero el conductor dio marcha atrás y embistió a uno de los coches patrulla que lo perseguían, causándole diversos daños, para continuar su huida hasta la Praza de Rebordeiras, lugar en el que los dos jóvenes se bajaron del vehículo e intentaron escapar a pie por la calle Río Sil.
Finalmente, ambos jóvenes fueron interceptados por una patrulla de la Policía Nacional en las proximidades de la Avenida Infanta Elena. El conductor del turismo –que ya había sido detenido en otra ocasión-, de 17 años y natural de Meira, intentó resistirse cuando fue alcanzado por el agente que lo perseguía, con puñetazos y patadas, por lo que tuvo que ser reducido por la fuerza. Su acompañante, de 16 años y natural de Lugo, también fue detenido.
El coche en el que protagonizaron esta peligrosa huida, un Peugeot 206, es propiedad de la madre del conductor. Ambos menores fueron puestos a libertad y entregados a la custodia de sus padres, por orden de la Fiscalía, después e prestar declaración en las dependencias policiales.