Alrededor de 50 personas, entre trabajadores y delegados de la CIG, iniciaron a las once y media de la mañana un encierro indefinido en la sede central del Consorcio Galego de Servizos de Igualdade e Benestar, en Santiago, para exigir la continuidad del proceso para celebrar oposiciones de acuerdo con los plazos previstos.
En el encierro, según informó el sindicato, también participan las cuatro presidentas de los comités de empresa provinciales del consorcio, quienes defendieron que se mantengan los puestos de trabajo de sus compañeros y abogaron por la realización de los exámenes, al considerar que se trata de un trámite administrativo más de un proceso que se puso en marcha con anterioridad a las elecciones y que de entiende que no debe depender, por tanto, del cambio de la coyuntura política.
El secretario nacional de CIG-Ensino, Anxo Louzao, señaló que ya se recibieron varios escritos de adhesión y apoyo al encierro procedentes de los trabajadores de varios centros del consorcio. Además, indicó que no puede ponerse en tela de juicio el carácter público del consorcio, advirtiendo que "non aceptaremos que se poñan en perigo os postos de traballo" ni que se retroceda "nas prestacións sociais e educativas que presta neste momento o organismo", dijo.
Señaló por último la CIG que los trabajadores del consorcio permanecerán encerrados hasta contar con todas las garantías de que no se van a paralizar los trámites en marcha para celebrar el proceso de selección.