El presidente de Puertos del Estado, Mariano Navas, ha vaticinado en A Coruña que “posiblemente a finales de este año”, o en el plazo de unos doce meses, la autopista del mar que unirá Vigo con el puerto cabecera francés “será una realidad”.
Navas ha explicado que el próximo día 28 se celebrará una cumbre hispano-francesa con la presencia de los presidentes de Francia y España (Nicolás Sarkozy y Rodríguez Zapatero) en la que se firmarán los correspondientes contratos. Posteriormente el proyecto se presentará en Bruselas y más tarde el tratado internacional tendrá que ser ratificado por las Cortes.
Mariano Navas no ha querido polemizar sobre si Vigo reúne mejores condiciones que A Coruña para ser cabecera de esa autopista del mar. Se ha limitado a explicar que la propuesta de puertos origen y destino se dejó en manos del sector privado, por entender que era una decisión muy relacionada con el modelo de negocio empresarial.
Así ha recordado que de las dos propuestas presentadas y admitidas ninguna propugnaba el puerto herculino. Una de ellas, la del grupo italo-francés Dreyfuss y Grimaldi apostaba por Gijón, mientras que las del grupo español Acciona propuso el puerto olívico.
ABOGA POR AUMENTAR LA COMPETENCIA ENTRE PUERTOS
El presidente de Puertos del Estado ha visitado A Coruña para participar en un coloquio sobre el presente y futuro de los puertos españoles, un futuro que en su opinión pasa por introducir en la cultura portuaria el concepto de competencia.
Navas ha abogado por modificar la actual Ley de Puertos, del año 2003, y acabar con la uniformización de precios, de manera que cada peirao pueda establecerlos en función de sus propias características, de sus capacidades y del buen hacer de sus gestores. “Ahora todos los puertos españoles tienen el mismo precio por la puesta a disposición de la infraestructura pero cada uno tiene su propia configuración, su patrimonio, gestores distintos... y eso tiene que aflorar en el precio” ha explicado.
La intención es crear una “espiral de competencia” que evite la “uniformización” y anime a cada puerto a presentar una oferta diferenciada, tanto en infraestructuras como en servicios, que anime a la ubicación de las industrias en su entorno y a la “fidelización” de la actividad económica que los rodea.
Sobre los puntos fuertes que tendrían los puertos gallegos en esa competencia, Navas ha apuntado que en la actualidad se ve claramente que el puerto de Vigo concentra el tráfico de contenedores de Galicia, atraído especialmente por la necesidad de surtir de material a la automoción, mientras que A Coruña presenta un importante tráfico de graneles. Señala no obstante que el mercado es “dinámico” y que la “capacidad portuaria” dependerá de las condiciones que cada puerto sea capaz de crear para que las industrias se asienten en su entorno.