En respuesta a una iniciativa del senador del BNG Xosé Manuel Pérez Bouza, el Ministerio de Fomento descartó de forma rotunda la opción de que las concesionarias de las autopistas tengan que devolver parte del peaje a los usuarios en los casos en que haya obras en la calzada que ralenticen sustancialmente el tráfico -como en los atascos producidos hace meses en la AP-9-.
Pérez Bouza citaba el caso de Portugal, cuyo Gobierno aprobó el pasado 24 de julio una norma que permite a los usuarios solicitar que se les devuelva parte del peaje en casos así. El senador nacionalista alegaba al respecto que "os clientes das autoestradas do Estado Español non teñen ningún dereito a devolución nestes casos nos que a concesionaria lles presta un servizo claramente inferior ao que pagaron".
Sin embargo, en su respuesta, el Ministerio de Fomento rechaza este tipo de medidas indicando que el contrato suscrito entre el Estado y las concesionarias no contempla "reducciones de peaje por la realización de las obras en la autopista, necesarias para mantener el nivel de servicio de la misma".
Asimismo, justifican su decisión alegando que "en todo caso, en España existe siempre un itinerario alternativo a las autopistas de peaje", con lo que --añaden-- el usuario "siempre tiene la alternativa de elegir el otro itinerario para realizar el mismo recorrido, ya que la sociedad concesionaria debe anunciar la existencia de las obras antes del tramo afectado". Frente a esto, el senador del BNG considera que la respuesta estatal "está totalmente afastada da realidade e demostra que Fomento toma claramente partido polas concesionarias e non polos usuarios".
ALTERNATIVA A LA AP-9, "PRATICAMENTE INEXISTENTE"
Pérez Bouza recuerda que, en Galicia, la alternativa a la AP-9 es "praticamente inexistente", ya que se trata de la N-550, que se caracteriza por ser "unha estrada conxestionada de tránsito e que na súa maior parte discorre por tramos urbanos, o que ralentiza aínda máis a circulación".
Para el nacionalista, el argumento de que las obras son necesarias no se sostiene, recordando que las concesionarias ingresan millones de euros gracias a unas vías que, en su mayor parte, fueron construidas con fondos públicos "e logo privatizadas".
En este sentido, resalta que "as obras de mantemento da autopista son unha obriga das concesionarias, nin máis nin menos" y defiende que "os clientes teñen dereito a que o servizo que se lles presta –unha vía de comunicación coa que chegar en menos tempo a outro punto- se corresponda co que se ofrece".
Pérez Bouza acude a la comparativa con los servicios ferroviarios y aéreos, resaltando que "cando un voo ou un tren chegan cun atraso considerable os clientes teñen o dereito a reclamar a devolución dunha parte do importe", por lo que "non hai ningún motivo para que nas autoestradas non sexa igual".