Unanimidad entre los grupos políticos gallegos. Todos han puesto su esperanza en que José Blanco agilice las infraestructuras gallegas desde el Ministerio de Fomento. Desde su partido, la comisión gestora del PSdeG ha transmitido su satisfacción por el nombramiento de la gallega Elena Salgado como vicepresidenta segunda y ministra de Economía y Hacienda, así como de José Blanco, ministro de Fomento, del que afirman que es una persona con una gran capacidad y un profundo conocimiento de Galicia y de sus necesidades, por lo que están seguros de que realizará la mejor gestión para el progreso del país en los próximos años.
Dada la remodelación del Gobierno central, que deja fuera al hasta hoy ministro de Cultura, César Antonio Molina, la comisión del PSdeG se mostró orgullosa y solidaria con el trabajo que éste ha realizado al frente del departamento. Afirman que es y será un referente en el mundo de la cultura y que entendió este campo como una herramienta para la defensa de la igualdad. Para el PSdeG, Molina fue un buen ministro, será un buen diputado y es un progresista del cual los gallegos están orgullosos, explican.
Desde el BNG, el portavoz en el Congreso, Francisco Jorquera, expresó su deseo de que se impulsen las "infraestruturas pendentes na Galiza e que se cumpran os acordos pactados co BNG en materia de orzamentos do Estado". En relación a la presencia de dos gallegos al frente de las carteras de Fomento y Economía -José Blanco y Elena Salgado respectivamente-, el diputado del BNG destacó que, para su formación, "o importante pasa porque se adopte unha posición rigorosa e esixente", que no pasa por el hecho de que haya gallegos entre los altos cargos.
Desde su punto de vista, la llegada del AVE a Lugo será la gran asignatura en la que José Blanco tendrá que aplicarse como ministro de Fomento para que “su ciudad y su provincia no queden discriminadas” en las inversiones que tiene previstas el Gobierno del Estado para mejorar las infraestructuras ferroviarias. En ese sentido, opina que el político de Palas de Rei tiene ahora “una oportunidad histórica” para hacer realidad “las promesas que formuló en los últimos años”.