El presidente de la Xunta en funciones, Emilio Pérez Touriño, acudió al que será el último Consello del Gobierno gallego en esta legislatura. Lo reiteró esta mañana, alegando que no le parece prudente que la próxima semana -coincidiendo con el pleno de investidura de Alberto Núñez Feijóo (PP)- se celebre una nueva reunión de estas características.
En su despedida, Touriño admitió que deja la Xunta "coa sensación do deber cumprido", aún reconociendo que ésta puede resultar "unha frase tópica". Según manifestó, a su juicio se ha "respondido ao programa comprometido", ha "dedicado este tempo, como tiña que ser, ao servizo do país" y confía en haber "contribuido de maneira positiva" con Galicia durante su mandato.
Respecto a las elecciones del 1 de marzo, que apartan del Gobierno a socialistas y nacionalistas, dijo que él aceptó "democraticamente o resultado" y también asumió "voluntariamente unha responsabilidade política", pues el día después de los comicios anunciaba su cese como secretario general del PSdeG.
Respecto a su futuro, el dirigente autonómico en funciones y diputado electo en los comicios del 1 de marzo no quiso aclarar si ocupará su escaño en el Parlamento durante toda la legislatura que comienza. "Sei que estarei no meu sitio no inicio. No debate de investidura, alí me verán", concluyó.
EL 'CARREXO' DE BALTAR
Por otra parte, y preguntado sobre su opinión respecto al 'carrexo' de votos del presidente de la Diputación de Ourense, José Luis Baltar, que en una entrevista admitió haber cambiado el sufragio a dos vecinos de Nogueira de Ramuín que llevaban a la mesa electoral las papeletas del PSOE y se las cambió por unas del PP, Touriño fue conciso. "Non sei se lle produce novidade a alguén isto", manifestó, reconociendo así que "todos sabíamos" que Baltar hacía "carrexo de votos".