El ministro de Fomento, José Blanco, anunció en Lugo que hará desde su nueva responsabilidad en el Gobierno de España “el máximo esfuerzo” para que las líneas de Alta Velocidad (AVE) “lleguen a Galicia lo antes posible”. En cualquier caso, no quiso hablar de fechas concretas, porque reconoció que todavía no ha tenido tiempo para “tomarle el pulso al Ministerio”.
“Uno tiene que hablar con conocimiento. Todavía no le he tomado el pulso al ministerio y no quiero adquirir compromisos que no puede cumplir. En cualquier caso, lo que puedo garantizarles es que haré el máximo esfuerzo como ministro de Fomento del Gobierno de España para que la Alta Velocidad llegue a Galicia lo antes posible. No escatimaremos recursos ni medios”, afirmó Blanco.
De hecho, Blanco recordó que tuvo “oportunidad de conversar hace pocos días con el futuro presidente de la Xunta de Galicia”, el popular Alberto Núñez Feijoó, y le comunicó su intención de “hacer de la cooperación entre instituciones una forma de trabajar”. “Desde luego, es evidente que tengo un compromiso” con la Comunidad y “con el presidente de la Xunta que será elegido dentro de pocos días”, dijo Blanco, porque “somos de la misma generación y, por lo tanto, juntos podemos conseguir que Galicia tenga más espacios de bienestar y de progreso, así como que desarrolle sus infraestructuras”.
Desde su punto de vista, “la cohesión territorial es el complemento de la cohesión social, para garantizar la igualdad de oportunidades y el progreso de los ciudadanos”. Por ello, dijo Blanco, “Galicia necesita de esas infraestructuras para competir y desarrollarse, y ése es el compromiso del ministro de Fomento” con la Comunidad.
Vuelta a los orígenes
Blanco hizo estas declaraciones durante la visita que esta mañana hizo a la capital lucense. Frente al Ayuntamiento, ante los medios de comunicación, reconoció que siempre tuvo “claro”, desde que tuvo conocimiento de su nombramiento, que su primer desplazamiento, aunque no fuese de forma oficial, sería a Lugo, para reencontrarse con los compañeros que lo vieron crecer en política y que son sus “amigos” dentro del Partido Socialista.
“Quería compartir con ellos este día, ya con mis responsabilidades como ministro de Fomento del Gobierno de España. Uno nunca puede olvidar cuáles han sido sus orígenes en la actividad política, porque han sido muchas horas de trabajo compartido, de debate político, que siempre le vienen a uno a la cabeza, porque es aquí, precisamente, donde he forjado mis ideas y mis convicciones, de la mano de muchos compañeros y en concreto de uno, que ha sido mi profesor, el alcalde de Lugo, José López Orozco”, recordó Blanco.