Si la vinculación con su tierra es importante para nuestros emigrantes de edad más avanzada, más lo es para los jóvenes de origen gallego residentes en el exterior, más todavía si tenemos en cuenta que muchos de los hijos de emigrantes gallegos nunca han tenido la oportunidad de conocer la tierra de sus padres. Por ello, la Xunta lleva años organizando programas de campamentos de verano destinados a la sección más joven del colectivo emigrante.
A este programa de campamentos se le unió el pasado año otro de campos de trabajo para jóvenes de edad más avanzada. Así, en 2008 participaron un total de 336 personas en ambas opciones, cuyas plazas fueron asignadas mediante sorteo notarial. La procedencia de los participantes fue variada, pero, como era de esperar, la mayor parte venían desde diferentes países latinoamericanos.
Así, la inmensa mayoría procedían de Argentina, 157, aunque también era importante el número de jóvenes que llegó desde Uruguay, 74, o Venezuela, 57. Además, otros 30 procedían de Brasil, 2 de Cuba, otros catorce de diversos puntos del continenete americano y sólo dos de Europa.
GALICIA EN VERDE Y AZUL
El programa de campamentos y campos de trabajo promovidos por la Secretaría Xeral de Emigración tiene por objetivo que los jóvenes gallegos o con ascendencia gallega que viven en el exterior redescubran Galicia mediante la convivencia con jóvenes de la comunidad de su misma edad. En defenitiva, que se conozcan e intercambien experiencias. Estas actividades están destinadas a jóvenes de entre 14 y 22 años. Este año, se amplió la edad tope de participación, antes situada en 18 años.
Así, en al primera quincena del pasado mes de julio, varios de los participantes pudieron rotar por diversas instalaciones dentro de la comunidad, lo que les proporcionó la oportunidad de conocer diferentes comarcas gallegas. Así, permanecieron acampados en la localidad coruñesa de Gandarío y en el campamento juvenil Os Chacotes, en el concello lugués de Palas de Reis.
Además, durante sus estancia pudieron vistar importantes zonas de la geografía gallega, como Betanzos, las Fragas do Eume, el Mosteiro de Caaveiro, Pontedeume, A Coruña o Santiago de Compostela. Asimismo, pudieron gozar de diversas actividades como senderismo, bicicleta o talleres de todo tipo, además de varias actividades naúticas. Es lo que se conoce como el campamento 'Galicia: verde y azul'.
En los últimos días del mes, se desarrolló el segundo campamento previsto, bajo el nombre 'Rotas coñece Galicia'. Rotando desde una instalación inicial a una intermedia y a otra final, con cinco días de estancia en cada una, los chavales pudieron conocer los lugares de interés histórico, cultural y turístico de las cuatro provincias gallegas.
CAMPOS DE TRABAJO
Por otro lado, se organizaron campos de trabajo destinados a jóvenes de más edad que los que participaban en los campamentos. Este fue el primer año que se realizó y sus participantes, con edades comprendidas entre los 18 y los 30 años, tuvieron la oportunidad de participar, durante su estancia en Galicia, en distintas actividades relacionadas con el voluntariado y el tiempo libre.
Así, hubo campos de trabajo arqueológico en el concello pontevedrés de Cuntis, en los lugueses de Formigueiros y Palas de Rei y en el coruñés de Boiro. También se organizaron campos de trabajo medioambiental en las viguesas Illas Cíes y en Laioso-Esgos, en Ourense. Además, hubo otro campo de trabajo de tipo cultural-etnográfico en la localidad pontevedresa de Moaña.
EN 2009, MÁS
Este año, se volverán a organizar iniciativas semejantes. De este modo, la Secretaría Xeral de Emigración oferta un total de 364 plazas para campamentos y campos de trabajo a celebrar el próximo verano. En concreto, 336 plazas serán para campamentos y las otras 28 para campos de trabajo. El plazo de solicitud permaneció abierto hasta el pasado 28 de febrero.
Para participar en esta iniciativa, que se celebrará entre el uno de julio y el catorce de agosto, es necesario tener fijada la residencia habitual fuera del territorio gallego, haber nacido en la comunidad o ser descendiente de gallegos y no haber participado en ediciones anteriores. Además, los ingresos de los participantes no pueden superar en 2,5 veces el salario mínimo interprofesional para 2009 en su país de residencia. Una nueva oportunidad para redescubrir raíces del pasado y establecer los lazos del futuro con su tierra de origen.