El candidato a la Portavocía Nacional del BNG, Guillerme Vázquez, negó que la formación que le apoya, la UPG, tenga un pacto con el diputado autonómico Carlos Aymerich, que encabeza la candidatura "Máis BNG", apoyada por Anxo Quintana, con la finalidad de reducir las posibilidades de que Xosé Manuel Beiras pueda hacerse con el control del Bloque Nacionalista Galego en la asamblea que se celebrará en mayo. "Mi apuesta pasa por hacer un esfuerzo para mantener la unidad en el BNG, sin excluir a nadie", afirmó Guillerme Vázquez, que negó un enfrentamiento contra la candidatura de Beiras, ya que explicó que "yo aquí estoy para debatir, no para buscar acuerdos que tengan como fin apartar a una persona".
Guillerme Vázquez recordó que su candidatura viene avalada por la corriente "Alternativa pola Unidade", y que además de la UPG, "también he recibido el apoyo de muchos otros militantes que no forman parte de esa corriente", que incluso él mismo es "independiente" y no está afiliado a la UPG y que se presenta con el objetivo de "reengrasar la organización para afrontar un contexto no muy favorable para el nacionalismo como es éste, en el que ha crecido la derecha y el españolismo". Además, el candidato a portavoz nacional del BNG apuesta también por darle un mayor protagonismo a las bases de la organización, para hacerla "más viva, más dinámica y más plural", y abriendo el BNG "a todas aquellas personas que apuestan por el avance y la transformación social", y que se presenta al puesto "por responsabilidad política y no por satisfacción personal".
Guillerme Vázquez cree que es "todavía muy pronto" para asegurar que el futuro portavoz nacional será dentro de cuatro años el candidato a la Xunta de Galicia, aunque sí insistió que en su opinión, el elegido deberá dedicarse "en cuerpo y alma" a su nueva función, para lo cual anunció que dejará su acta de concejal en el Concello de Pontevedra en el caso de salir victorioso de la asamblea del BNG en mayo.