"Esperable" y al tiempo "decepcionante" o "coherente" con la campaña electoral efectuada por el PP que "non tivo a verdade como unha das súas prioridades". PSdeG y BNG, en concreto sus portavoces parlamentarios, Xaquín Fernández Leiceaga y Carlos Aymerich, fueron críticos con el discurso de investidura con el que Alberto Núñez Feijóo (PP) pretende recabar apoyos para situarse al frente de la Xunta de Galicia.
Ambos coincidieron en reprochar la falta de medidas para atajar la crisis económica, aunque de diferente forma. Según Aymerich, el primero en manifestar su opinión ante los medios de comunicación tras su discurso de investidura, Feijóo "non explicitou medidas concretas" más allá de la "enunciación de plans xenéricos". Al respecto, augura que los populares, dado el contexto económico, defenderán los intereses "dos grandes empresarios, os que históricamente se beneficiaron e lucraron dos nosos recursos e capacidades". Frente a eso, dijo, el BNG, pretende defender los intereses "da gran maioría social, dos autónomos, pequenos empresarios e traballadores", que son, a su juicio, los que más sufren las consecuencias de la crisis. Por su parte, Leiceaga recriminó que "máis aló da diagnose da realidade da crise, que todos compartimos, non hai medida concreta, cifrable, medible, que poda darlle seguridade, confianza e alentar a esperanza no futuro".
Al margen de la coincidencia en estas críticas, la valoración del discurso se enfocó de diferente forma. Los nacionalistas detectan que Feijóo hizo gala de una "política conservadora, autoritaria e contraria aos intereses do país". Entre otras cosas, porque según Aymerich, las pocas medidas concretas a las que aludió el futuro presidente gallego son "negativas" y suponen "dar marcha atrás nas conquistas sociais do bipartito". Se refería, en concreto, al compromiso de revisar el concurso eólico -"terá que especificar a quen dará ese megavatios", apuntó Aymerich-, o el de derogar el decreto del gallego en la enseñanza.
Por su parte, Leiceaga recriminó lo "decepcionante" de un discurso que únicamente fue concreto "no que se refire ás demandas a outras administracións". Eso sí, en todas las cuestiones vinculadas con "as capacidades de autogoberno", opinó, "non pasou do tópico, do lugar común ou da frase oca". La decepción viene también, según su criterio, del "retroceso grave" y la "volta atrás" que considera que representa el futuro gobierno. "Voltamos ao Plan Galicia, que debera se esquecido en cuestións como a protección do litoral e a defensa do medio ambiente", señaló.
OPOSICIÓN
Las dos fuerzas que hasta ahora integraron el bipartito y que se sitúan cuatro años después en la oposición, expusieron algunas de las claves del trabajo que afrontarán a partir de ahora. Desde el BNG, Aymerich afirmó que "estaremos na oposición e enfrontaremos o que o PP representa".
Leiceaga, en nombre de los socialitas, aportó una evaluación "claramente negativa" de los compromisos adquiridos por Feijóo. "Non ten estado á altura do que o país necesita", afirmó, de ahí que ya haya anunciado que la labor de oposición desde las bancadas del PSdeG comenzará "a partir do xoves mesmo", el 16 de abril, cuando se retoma el pleno de investidura.