La superficie de terreno que se vio afectada por los incendios forestales declarados en los montes de la comunidad se redujó más de la mitad durante el primer trimestre de 2009 respecto al mismo periodo de años con condiciones meteorológicas similares y escasez de lluvias, como fueron 1997, 1998, 2000 o el 2005. Así lo recoge el balance elaborado por la Consellería de Medio Rural a tenor del final de esta legislatura.
En concreto, hasta el pasado 31 de marzo el fuego calcinó un total de 5.673 hectáreas -el 80 por ciento de monte raso-, en incendios localizados sobre todo en la provincia de Ourense. En cuanto a la media registrada en los últimos cuatro ejercicios con los meses de febrero y marzo más secos de lo habitual -entre ellos el 2009- , la cifra es de 11.779 hectáreas, lo que supone "máis do dobre de afectación".
Con todo, desde el departamento autonómico insisten en la "importancia" de establecer comparativas entre etapas con niveles de pluviometría similares "para poder extraer conclusións" sobre el funcionamiento del dispositivo antiincendios. "A superficie ardida varía en función da climatoloxía, cando se producen as precipitacións habituais desdes meses apenas arde e cando chove pouco prodúcense repuntes", explican desde la consellería.
Ante la alerta desatada semanas atrás por la proliferación de incendios forestales en la comunidad gallega a causa del tiempo seco y la escasez de lluvias, el Gobierno autonómico decidió crear este balance provisional referido a los tres primeros meses de este año y comparándolos con etapas anteriores de pluviometría similar. Así, eligieron el 97, 98, 2000 y 2005 porque durante estos años se registró una media de 99 litros de lluvia por metro cuadrado en los meses de febrero y marzo, sólo dos litros menos que este año, con 101. Con todo, el pasado marzo fue un 30 por ciento más seco que la media de este mes en los cuatro años anteriores.
"EFICACIA" DEL DISPOSITIVO
Los responsables del dispositivo de incendios calificaron estos datos de "satisfactorios" y aseguran que demuestran la "eficacia" del mismo. También destacan las "mejoras" respecto a situaciones similares pasadas.
Según Medio Rural las cifras son "positivas" y demuestran "estar no bo camiño", una situación que achacan a los protocolos puestos en marcha durante el pasado mes de marzo y la segunda mitad de febrero para frenar la proliferación de fuegos, a los refuerzos implementados y al trabajo realizado por SEAGA "para complementar o operativo destinando persoal que se adicaba a lobores de prevención".
Para ilustrar esta afirmación, desde el departamento de la Xunta sostiene que, según su balance, el primer trimestre de 2008 fue "o mellor da historia pola escasa incidencia de incendios" con una superficie afectada de 4.473 hectáreas. Recalcan que la cifra es "moi similar" a la de este año, pero van más allá manifestando que en 2005, el último año de la anterior legislatura del Partido Popular, "a afectación fora de 10.306 herctáreas", más del doble que en 2008.
El documento muestra además que la mayoría de los fuegos registrados desde el mes de enero se concentraron en las zonas limítrofes con Portugal y que algunos tuvieron su origen en territorio luso. Lo mismo sucedió en las provincias de León y Zamora, en las que también se vivió un repunte en el número de focos.
Los responsables de Medio Rural se mostraron convencidos de que los dispositivos llevados a cabo "son os adecuados" y puntualizaron que "aínda que no tema dos incendios non debe haber triunfalismos estériles, este camiño é o correcto para acabar coa lacra dos incendios forestais ata poñer fin á problemática".