El gallego, emprender una reforma estatutaria y diseñar una Ley de Cajas son
tres de los consensos posibles que propuso el PSdeG, en palabras de su portavoz
parlamentario, Xaquín Fernández Leiceaga, para la próxima legislatura. En el
turno de réplica de los socialistas del debate de investidura, el portavoz del
grupo estableció las condiciones para que estos tres elementos lleguen a buen
puerto y con la unanimidad de la Cámara, o al menos con el apoyo de su partido.
En materia lingüística, demanda tres compromisos al futuro presidente de la
Xunta, que son "manter o consenso" que hubo en su momento en la Cámara,
respetando "as normas aprobadas con maioría absoluta" del PP y el "consenso
sobre a elaboración do decreto do galego", así como respetar la libertad, pero
respetando que todos -hablantes sólo en castellano o sólo en gallego- "teñan
os mesmos dereitos".
Sobre el Estatuto, la sugerencia de los socialistas parte de tener en cuenta
a otros partidos que representan a un número importante de ciudadanos. A partir
de ahí, se puede promover un Estatuto que parta "do consenso acadado na Cámara".
Propone, pues, que se trabaje a partir del 85% del texto ya acordado, y que el
PP no elimine "o pasado".
Los socialistas tendieron la mano a los populares para elaborar una nueva ley
reguladora de las Cajas gallegas. Eso sí, a juicio de Leiceaga, lo importante es
mantener una gestión profesionalizada y no centrar el debate en si "hai
políticos ou non", porque afirma que los Consejos de Administración ya cuentan
con estas figuras. El reto, dijo, es garantizar la "fortaleza" de estas
entidades, máxime en un contexto de crisis económica.
Además de las propuesta para un consenso en el hemiciclo, Leiceaga celebró
algún anuncio formulado por el dirigente popular. Mantener la protección del
litoral, uno de los compromisos adquiridos, "paréceme un camiño na boa
dirección", de ahí que incluso haya felicitado al futuro presidente gallego,
Alberto Núñez Feijóo, al que por otras lado instó a concretar y confirmar esta
declaración de intenciones.
En la perspectiva económica, una de cal y otra de arena. Si por un lado
interpretó que Feijóo ha aceptado al menos una parte del "programa económico
deste goberno", lo que es a su juicio un "bo punto de partida", detecta
cuestiones que a su juicio requieren de una explicación. Además de reiterar la
necesidad de concretar medidas en un debate de investidura en el que opina que
se debe indicar "cando, como, para que, con que recursos..." se emprenderán las
acciones, aludió en profundidad a las ideas del PP respecto al Imposto de
Transmisións Patrimoniais.
Según Leiceaga, la propuesta popular establece beneficios a familias
numerosas, aunque estas tengan una "alta renda", e incluso equipara una primera
vivienda con una segunda. Al entender de las filas socialistas, en estos casos
el criterio a aplicar es el de "capacidade de pago", en todas aquellas cuestións
"impositivas".
UNA PRIMERA INTERVENCIÓN MÁS DURA
"Ten unha historia política, e esta sí que nos preocupa". Así se dirigió Fernández Leiceaga a Feijóo en su primera intervención, en la que le reprochó que formara parte "de dous gobernos previos" y que representa "unha liña de continuidade directa" respecto a la etapa de Manuel Fraga.
La sombra de la privatización que pesa sobre los populares fue una constante en la intervención de Leiceaga, que incuso recurrió a Vicente Risco para argumentar su versión de que el PPdeG reserva para el Gobierno gallego una "axenda oculta" cuando dice que renunciará "á ideoloxía". Según Risco, expresó, "menos política e máis administración é fórmula de despotismo ilustrado enarbolada por tantos reaccionarios".
El PSdeG augura, pues, un Gobierno que muestre "indiferencia entre o público e o privado". Traducido a la experiencia, indica que "a fortaleza dos servizos públicos será erosionada, a privatización avanzará e os dereitos serán recortados". Esto, dijo Leiceaga, con un futuro Gobierno que estará en el poder "co menor respaldo relativo de todos os gobernos autonómicos nos últimos vinte anos", alegando al respecto que PSdeG y BNG obtuvieron en los últimos comicios más votos que los populares.
Además de retomar la sospecha de que el PP pretende la privatización en áreas sociales como la sanidad o abrir "novas ou vellas peaxes" en las infraestructuras gallegas, cuestiones por las que fue preguntado de forma directa Feijóo, Leiceaga recriminó la falta de un programa de Gobierno, especialmente en lo referente a las medidas para atajar la crisis, algo que achacó a que Feijóo "foi o primeiro sorprendido pola vitoria".
CONCURSO EÓLICO
Un reproche vino por la vía de la protección del territorio: "protexer o que está estragado e dar licencia para estragar o que aínda pode conservarse, non semella a mellor política", advirtió a Feijóo, al que introdujo en temas como el plan acuícola o el concurso eólico.
Sobre el primer asunto, ante las intenciones de retomar el plan del último gobierno de Fraga, le recordó que éste incorpora nuevas implantaciones en la Rede Natura. Respecto a la cuestión eólico, le aconsejó que "de paso" revise "as adxudicacións que fixeron vostedes, que son obxectivos de interese xudicial". Aún admitiendo que en esta cuestión pudo haber sido un concurso imperfecto, lo defendió como "un paso adiante de xigante sobre as adxudicacións discrecionais, para especular e facer favores".