El popular Alberto Núñez Feijóo se ha convertido en quinto presidente autonómico de la Xunta de Galicia, al ser elegido por el Parlamento gallego con los votos a favor de su grupo.
Los 38 diputados del PP expresaron su apoyo a Alberto Núñez Feijóo, mientras los 24 del PSOE, al que faltó un parlamentario por enfermedad, y los 12 del BNG dieron un no a la investidura del candidato popular. Antes de que terminase la sesión, el ya presidente electo fue
saludado en primer lugar por su antecesor, Emilio Pérez Touriño y, una
vez levantado el pleno, por el resto de miembros del Gobierno gallego
en funciones y por la mayoría de diputados. Además, Feijóo tuvo un
reconocimiento "explícito" a su antecesor y al todavía vicepresidente
en funciones, Anxo Quintana, que ya forman parte, dijo, "del
patrimonio" de Galicia.
Poco antes de salir elegido, Núñez Feijóo
ofreció a los grupos de oposición seis pactos principales para llegar a
acuerdos durante la legislatura con el objetivo de "lograr una Galicia
mejor", al tiempo que se comprometió a gobernar sin "apriorismos
ideológicos". Así, ofreció a PSdeG y BNG acuerdos sobre la economía,
la reforma de la Administración, la financiación autonómica, la
educación, con especial atención a la lengua, la reforma de los medios
públicos y la reforma del Estatuto.
El líder del
PPdeG acentuó durante su discurso su compromiso de "gobernar para
todos" y se mostró convencido de que "todo el mundo" entendió el
mensaje de las elecciones, "por qué unos perdieron y otros ganaron". "El
pueblo gallego no quería un Gobierno dividido, sin norte claro y no
quería dos gobiernos enfrentados, sino uno fuerte, cohesionado y
liderado. El pueblo gallego no quería Gobierno por la mañana y
oposición por la tarde, porque los gallegos rechazan los
comportamientos que acentúen el clientelismo y el partidismo", dijo.
ANUNCIOS CONCRETOS
La respuesta a las réplicas de los grupos parlamentarios fue el momento de los anuncios concretos. Feijóo adelantó su intención de mantener la norma aprobada por el bipartito que limita la construcción a menos de 500 metros del mar hasta que apruebe el Plan do Litoral, una ley "racional" que ha prometido tener lista antes de que finalice el año 2009. "Non vou improvisar, deixarei a lei tal e como está, coa moratoria de construcción no litoral", sentenció.
El líder popular replicó además a las críticas que lanzaron PSdeG y BNG sobre la "inconcreción" de su discurso del martes asegurando que éste contenía hasta "174 propuestas". En su intervención, repasó muchas de ellas pero también aprovechó para despejar algunas incógnitas sobre su futura de actuación de Gobierno. Y no sólo en materia de ordenación costera.
Frente a las críticas de la oposición por no incluir en su discurso alusión alguna a la violencia de género, Feijóo argumentó que sólo pretendía huir de "demagoxias" en su petición de confianza y ratificó su compromiso con la mujer al anunciar que la Secretaría Xeral da Igualdade "dependerá directamente do presidente" en la próxima Xunta. En materia económica anunció que antes de seis meses pondrá en marcha el Plan de Choque contra la crisis, en el que se incluirá medidas para los que no cobran prestaciones por desempleo.
También se refirió al concurso eólico y dijo no entender por qué su intención de "revisar a legalidade" del proceso "molesta" al BNG. A continuación, fijó su vista en el todavía presidente en funciones, Emilio Pérez Touriño, y anticipó que se limitará a hacer "o mesmo" que anunció, en su momento, que haría éste: "cumprir a lei e defender os intereses xerais de Galicia".
Feijóo defendió que en su discurso se dedicó primero, "a decir la verdad", después, a "invocar a la unidad" y, en tercer lugar, a formar un Gobierno para "estar a la altura".
El líder del PPdeG aludió de nuevo a la lengua y declaró que no sigue ningún dogma, "más que el que ejerce la mayoría de los gallegos".
"¿No se pueden aunar la normalización y la libertad. No es ese el cometido real de este Parlamento. La lengua no es propiedad de nadie. No es propiedad de la minorías, es de todos, y en todo caso, de las mayorías", aseguró.
El futuro presidente gallego apeló al diálogo, al acuerdo, y a la libertad para defender el gallego y afirmó que procurará que las próximas generaciones expliquen en inglés "que existe un lugar llamado Galicia", ante lo que el diputado del BNG Bieito Lobeira exclamó: "Oooh, yeah!".
"Pido a los nacionalistas que se incorporen a un acuerdo lingüístico", intentaba continuar Núñez Feijóo mientras Lobeira seguía diciendo con sorna: "Ok, ok, yes!". "¡Allá cada uno!", zanjó Núñez Feijóo.
El candidato del PPdeG reiteró de nuevo los "ofrecimientos básicos", ya que, a su juicio, la gente de la calle espera de los políticos que estén a la altura y no "juego duro" contra un Gobierno que aún no nació. "Sé que podemos ganar votaciones en la Cámara, pero me gustaría ganarlas con ustedes en financiación, lengua, y Estatuto. Me siento orgulloso de la militancia política, de formar parte de un partido que levantó las estructuras de la Autonomía, y que tuvo la mayoría del pueblo para sentar las bases de la Galicia del bienestar. Por eso estoy orgulloso de Manuel Fraga", declaró Núñez Feijóo.