El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, confió en que el ministro de Fomento, José Blanco, se dé cuenta de que "a Galicia no se le puede seguir faltando al respeto" con los retrasos de la llegada del AVE, que estimó en 2015, tras nuevos cambios que incrementarán su coste. En una entrevista a la Cadena Ser en Vigo, Feijóo se preguntó "por qué ahora se hace un cambio que conlleva un incremento de coste y de los plazos de ejecución" y alegó que en Galicia se especula que como "ahora no hay dinero lo que se ha de buscar en una justificación para aplazar una obra inaplazable".
Desde 2003, Fomento "sabía que si se hacen más túneles en línea recta se llega antes", apuntó. "Espero con todo el interés del mundo que en la reunión que vamos a tener el ministro de Fomento y yo mismo, el ministro se dé cuenta de que a Galicia no se le puede seguir faltando al respeto de forma continuada y constante", insistió.
Apoyó su argumento en que la Comunidad gallega es una de las más periféricas de España, con unas condiciones climatológicas que dificultan en algunos casos el transporte aéreo y con la necesidad de incrementar su renta media pues, de lo contrario, "seguiremos alejándonos de la media de renta de España", auguró.
CRISIS
Precisamente, sobre la situación económica en el país lamentó que "todo" lo que se está haciendo para afrontarla "es insuficiente" porque las medidas del Gobierno "no están funcionando" y además está rechazando todas las iniciativas que propone el PP. "Deberíamos hablar más, pactar más", subrayó Núñez Feijóo, quien recordó las rebajas fiscales propuestas por su nuevo Ejecutivo para las rentas más bajas de unas 600.000 familias, entre otras.
La financiación autonómica centró también la intervención del presidente gallego, para quien las conversaciones con el Gobierno se desarrollan con una "corrección total, impecable", pero los movimientos que se perciben están "causando preocupación" porque "no es razonable que la bilateralidad deba ser el principio básico para la financiación de todos". "Hablar sí, concretar y pactar no", aunque lo diga un Estatuto, insistió, pues la "discusión del cuánto" se puede aplazar pero más "importante" es la "discusión del cómo". En este sentido, consideró que no se puede "desfinanciar" la mitad de España en beneficio de la otra mitad y hay que replantear el criterio de que son los que tienen menos renta los que han de converger con los demás y, por tanto, recibir más apoyo.
Sobre su primera semana al frente del Gobierno confesó haberla vivido "con intensidad" y por ello reconoció no recordar los esfuerzos realizados porque "lo único que me abruma es estar a la altura de mi pueblo". Acerca de la Ciudad de la Cultura aseguró que lo primero que hará será decir cuánto vale, después abrir el proyecto y contar con una persona que oriente al Gobierno pues "me gustaría que la Ciudad de la Cultura fuera un icono cultural no sólo europeo sino mundial".