En su discurso, el presidente de la gestora del PSdeG, Ricardo Varela, ha destacado que los socialistas "cuando caen, se levantan y andan de nuevo" y, tras la derrota electoral de 1 de marzo, señaló, saldrán de su congreso extraordinario "con más ganas, coraje y más fuerzas". Ante el congreso, para el que se han acreditado 468 delegados, Varela destacó que la asamblea extraordinaria se celebra "porque algo hicimos mal y ese el primer reconocimiento y el mejor para hacer un buen congreso", ya que "por algo nos equivocamos".
Desde las elecciones, destacó, hemos recorrido un camino de análisis y reflexión, con autocrítica, y hemos tenido "55 días para levantarnos y caminar de nuevo" pero, destacó, que también es preciso reivindicar el trabajo hecho por la organización y desde la Xunta.
Tras señalar que el periodo de Gobierno ha sido uno de los más fructíferos del PSdeG, Ricardo Varela también consideró que la organización es "buena y generosa" y los militantes "no se amilanan" ante las dificultades sino que "pisan firme y miran adelante". El partido, manifestó, permanece "fuerte y vivo y tenemos una enorme obligación con nuestro país".
Ricardo Varela, además, apuntó que el Gobierno de "la derecha" en la Xunta "ya está enseñando su programa oculto" y en sus declaraciones de intenciones, su "intención privatizadora y cómplice de los insaciables intereses privados del señor Núñez Feijóo y su Gobierno".
Finalmente, Ricardo Varela se emocionó al despedirse con un "hasta siempre compañeros", después de que en los últimos días anunciase que no quiere volver a estar en primera línea del partido.
El presidente de la Diputación de Lugo y presidente de la Mesa de este Congreso, José Ramón Gómez Besteiro, tuvo palabras de agradecimiento para el ex secretario general y ex presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, que no acudió al comienzo de la asamblea. Recordó a este respecto las palabras del secretario general, José Luis Rodríguez Zapatero, que este sábado clausura la asamblea, quien ante el Comité Federal destacó que los socialistas no buscan excusas tras los resultados electorales.