El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ha reivindicado que Galicia "necesita" con urgencia el AVE por su carácter "periférico", pero se mostró convencido de que la conexión con la Meseta no estará lista "como mínimo" hasta 2015. Es más, el jefe del Ejecutivo autonómico aseguró que es "razonable" ubicar su llegada en la franja comprendida entre 2015 y 2018.
En una entrevista concedida a la Cadena SER, el presidente gallego reiteró que el Gobierno central ha contado con "mucho tiempo" en los últimos cinco años para abordar la modificación del tramo de alta velocidad Lubián-Ourense, que ratificó recientemente el Ministerio de Fomento.
"Fomento sabía que si se hacen más túneles en línea recta se llega antes; eso lo sabemos todos", incidió Feijóo y se preguntó, al igual que en su opinión hace el conjunto de Galicia, por qué se hace ahora a pesar del incremento de costes y de los retrasos en los plazos de ejecución. "¿No séra porque no hay dinero y hay que buscar una justificación para seguir aplazando la obra?", especuló.
Convencido de que los gallegos "tardarán" en ver el AVE, reconoció esperar con "interés" su próximo encuentro con el ministro de Fomento, el lucense José Blanco, y expresó su deseo de que éste "se dé cuenta" de que a Galicia no se le puede "seguir faltando al respeto de forma constante y continuada".
En la línea, Feijóo realizó un alegato a favor de la "solidaridad" entre autonomías y consideró "inaceptable" un texto legislativo -en referencia al Estatuto de Cataluña- que perpetúe un reparto que beneficia "a los que tienen más renta". "Que los que tienen más se lleven más, es lo contrario de financiar España, es 'desfinanciar'", censuró.
Así, reiteró sus críticas a la bilateralidad como "principio básico" de negociación en una cuestión de Estado como el diseño del nuevo modelo de financiación autonómica. "Hablar entre las comunidades y el Estado me parece de sentido común, pero no se puede pactar, aunque lo diga un Estatuto", proclamó para preguntarse, al tiempo, qué "legitimidad" tiene el texto catalán para "afectar" a quien no ha sido "invitado" a su negociación.
RECETA "CONSENSUADA" ENTRE PSOE Y PP
Partidario de pactar un sistema financiero cuyo reparto sea acorde con el coste de los servicios, Alberto Núñez Feijóo no ocultó su preocupación por el incremento del paro en España -superando la barrera de los 4 millones de ciudadanos sin empleo- que revelan los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) y aseguró que "cualquier receta" para superar la actual situación económica debería ser "consensuada" como mínimo entre los dos grandes partidos estatales, PSOE y PP.
El jefe del Gobierno gallego atribuyó la mayor cuota de responsabilidad en la "falta de diálogo" de ambos partidos a su homólogo en el Estado, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, al que instó a "sentarse" con el PP y escuchar sus propuestas en materia de rebajas fiscales en luchar de "rechazarlas sin más".
Más allá, se refirió al "empeoramiento" de las previsiones macroeconómicas para 2009 y criticó la ausencia de efecto frente a la crisis que, a su entender, han registrado las medidas implantadas hasta el momento por el Gobierno central.
'NEGOCIETES' DE UN 'PILLO'
En otro orden de asuntos, Alberto Núñez Feijóo se sumó a la defensa del presidente de Valencia, Francisco Camps, pese a las pruebas que vinculan al jefe del Ejecutivo valenciano con los responsables de la operación 'Gürtel', y consideró "doblemente grave" que como consecuencia de las actuaciones de "un pillo" que se ha beneficiado de determinados "negocietes" se pueda llegar a cuestionar la "honorabilidad" de un presidente autonómico.
"Lo ocurrido no es para estar contento pero la Justicia tiene que aclararlo", reflexionó Feijóo, quien reconoció haber hablado con Camps apenas diez minutos antes y resaltó que esa es precisamente la visión que tiene el jefe del Ejecutivo valenciano. "Y yo la comparto", apostilló.