El Gobierno gallego ha decidido paralizar temporalmente el proceso de expropiación de los terrenos en la construcción del enlace de O Curro Grande, incluido en el trazado de la nueva autovía Curro-Baión que conectará Pontevedra con Vilagarcía. Esta decisión responde al objetivo de la Xunta de Galicia de estudiar de nuevo el diseño de la infraestructura para tratar de "minimizar" el impacto del trazado actual sobre los polígonos industriales ubicados en su entorno próximo.
De este modo, la Consellería de Medio Ambiente suspenderá por un tiempo la convocatoria de pago de los depósitos previos al proceso de expropiación en este punto, en el que confluyen las autovías a Sanxenxo y Vilagarcía de Arousa, la AP-9 y la PO-531 entre esta localidad y Pontevedra.
Paralelamente, el departamento autonómico detendrá también la expropiación de los terrenos afectados por las obras del enlace de O Curro Pequeno, en la PO-531, con la misma intención de "mellorar" el diseño. En esta zona, ubicada en el municipio de Barro, el ejecutivo pretende resolver los "problemas de visibilidade" que se registran en el cruce hacia la antigua C-531, una situación que, pronostican, se "acrecentará" con la próxima creación en el víal de tres polígonos industriales.
Por ello, modificaran la intersección para construir una glorieta a distinto nivel y otra superior para la circulación de vehículos en todas las direcciones y con el objetivo de "mellorar o tránsito peonil" entre las dos partes de la parroquia del Curro.