El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, avanzó que los opositores podrán realizar sus exámenes en castellano y gallego a partir de la próxima convocatoria pública. Asi lo explicó en una entrevista concedida a Antena 3, en el transcurso de la que manifestó el compromiso de su Gobierno con el "bilingüismo armónico", de modo que quienes concurran a las pruebas para obtener un puesto de funcionario podrán "elegir el idioma cuando el examen sea tipo test".
Esta opción se mantendrá siempre, salvo en lo que respecta a la prueba específica de gallego. Para explicar esta decisión, Feijóo incidió en que "los dos idiomas son lenguas de España", que los gallegos hablan "con cordialidad y amabilidad".
Por otra parte, se comprometió a que su Gobierno "garantizará" la gratuidad de la educación infantil de 0 a 3 años, tal y como asumió durante la campaña política. "Es una promesa electoral y vamos a intentar cumplirla al máximo", remarcó el mandatario gallego, quien situó el "cuidado" de las familias numerosas y de los niños como una "prioridad" de su equipo.
En materia económica, Feijóo apostó por potenciar la reducción de las cargas fiscales como una de las medidas para salir de la crisis económica, reactivando el consumo e infundiendo "confianza" en la población y en el tejido empresarial. "Si reducirmos impuestos recaudaremos más, si facilitamos a las rentas bajas menores impuestos podrán consumir más y vivir mejor", aseguró.
Feijóo arremetió contra las política económica del Gobierno de Rodríguez Zapatero, al que acusó de "no hacer nada" desde que en 2007 se detectaron los primeros síntomas de desaceleración. "La crisis nos ha pillado sin ninguna reforma estructural y sin ninguna reforma de política fiscal", aseguró, contraponiendo esta situación a la crisis económica desatada en 1996, cuando el Ejecutivo decidió "contar la verdad a los ciudanos" e impulsar cambios fiscales "importantes".
En alusión a sus compromisos electorales en materia económica, el titular de la Xunta recordó que en los primeros 100 días de Gobierno aprobará una ley para reducir en un 50% el impuesto de transmisiones. A largo plazo, el Gobierno del PP pretende acometer una rebaja del impuesto de la renta a 600.000 gallegos que cobran menos de 18.000 euros al año y también "eliminar" el impuesto de sucesiones y donaciones.
Con todo, supeditó estas reformas a la definición del nuevo modelo de financiación autonómica, que se está negociando. Respecto a esta cuestión, incidió en que no puede ser utilizada como un arma por el Gobierno central para "solventar sus estabilidades parlamentarias" o los "problemas de partido" del PSOE, en alusión a las divergencias surgidas con los socialistas catalanes.
Así las cosas, recalcó que la financiación "es un problema de todos, que debemos resolver entre todos, para repartir entre todos el dinero que es de todos". Tras defender que Galicia se enfrenta a un nivel de gasto sanitario mayor por el elevado envejecimiento de la población, Feijóo defendió la pertinencia de "redistribuir" los recursos, de cara a fortalecer el modelo de Estado, evitando que existan comunidades "que tengan más renta y más recursos a la vez".
Frente a la disparidad de criterios que en el seno del PP suscita esta reforma, explicó que como mandatario de Galicia y al igual que su homólogo en Castilla y León "tenemos libertad y la responsabilidad para ejercer nuestras responsabilidades", aunque sin por ello "olvidar" que ambas autonomías forman parte "de un conjunto que se llama España".