El Gobierno gallego ha aprobado su nueva estructura periférica que supone la eliminación de los antiguos delegados provinciales de cada Consellería y la creación de la figura del "superdelegado", cinco en total, lo que supondrá "un ahorro de unos 15 millones de euros en la legislatura".
Este ahorro, "de casi cuatro millones de euros al año", según explicó el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, al término de la reunión semanal del Gobierno gallego, supone profundizar en los compromisos del nuevo Ejecutivo de "eficacia, austeridad y economía". A partir de ahora, en cada provincia habrá un delegado de la Xunta, salvo en Pontevedra, en donde Vigo tendrá también un delegado cuyo ámbito de actuación serán los catorce municipios que, en principio, conformarán el área metropolitana.
De este modo Diego Calvo será el delegado en A Coruña; Raquel Arias en Lugo; José Manuel Cores Tourís en Pontevedra; Rogelio Martínez en Ourense; y Lucía Molares en Vigo. Estos delegados, que tendrán categoría de directores generales y dependerán de la Consellería de Presidencia, estarán al frente de todas las antiguas delegaciones provinciales, cuyos jefes pasarán a ser funcionarios y no cargos políticos como ocurría hasta ahora.
Con esta nueva estructura, el Gobierno gallego dará cumplimiento a los compromisos de "austeridad", con el ahorro de casi cuatro millones de euros al año, de "igualdad de oportunidades", para conformar la Galicia "única" y llegar a todas las esquinas; de crear un área metropolitana, y de apostar por los empleados públicos, que estarán al frente de las antiguas delegaciones provinciales y tendrán por encima al delegado, según dijo Núñez Feijóo.
De los nuevos "súper delegados", el presidente explicó que todos, salvo Diego Calvo, proceden de la Administración Local y tienen experiencia en ayuntamientos pequeños, excepto Lucía Molares, "que conoce la realidad de Vigo".
Además, en línea con el compromiso de "adelgazar la Administración", el Consello de la Xunta aprobó suprimir la Dirección General de Aguas, un departamento dependiente de Aguas de Galicia, y cuyas funciones pasará a desempeñar el presidente del organismo.