Una gran manifestación de duelo presidió el acto de funeral de entierro de la jugadora del equipo de voleibol femenino del club Emevé de Lugo, Aída Cela, que el domingo perdió la vida, junto con su compañera Iris Arias en un accidente de tráfico que ocurrió en una rotonda próxima al aeropuerto de Santiago cuando regresaban en un microbús a Lugo.
Al funeral, que se celebró en la iglesia de Santiago de Meilán, acudieron representantes de la práctica totalidad de los clubes deportivos de la ciudad, el presidente de la Federación Española de Voleibol, Agustín Martín, el alcalde de Lugo, Xosé Clemente López Orozco y, entre otros, el nuevo responsable de deportes de la Xunta, José Ramón Lete.
En el sepelio se vivieron escenas de gran emoción, que luego se reprodujeron en un acto que se celebró en el tanatorio, donde se encuentran los restos de Iris Arias.
Interpretaciones de piezas musicales como "negra sombra", la lectura de un texto por parte de amigas de Iris recordando algunas de sus vivencias y la intervención del poeta y escritor lucense, Isidro Novo, dejaron en el tanatorio una nota de enfatizada emotividad.
A ambos actos acudieron representantes de la familia Bouza, que gestiona esta modalidad deportiva en Lugo, una de cuyas entrenadoras, Bibí Bouza, reconoció que el accidente será "muy difícil de superar". "Ojala que la fuerza del voleibol les permita salir adelante a las heridas, a sus familias y a los familiares de las víctimas", declaró entre sollozos.