Profesionales de la Unidad de Tuberculosis del Complexo Hospitalario de Ourense (CHOU) se han desplazado al Barco de Valdeorras (Ourense) con el fin de realizar los estudios de contactos pertienentes a entre 200 y 300 vecinos, que son los usuarios habituales del salón recreativo Lardeira, cuyo dueño falleció ayer a causa de la enfermedad.
Los ciudadanos que tendrán que someterse a las pruebas médicas son, en su mayor parte, estudiantes de los dos institutos del municipio, el Lauro Olmo y Martaguisela.
La conselleira de Sanidade, Pilar Farjas, explicó en un acto en Santiago que este examen "rutinario" consistirá en una prueba cutánea cuyos resultados trascenderán en las próximas 72 horas, cuando "se conocerá el nivel de infectados" por esta patología altamente contagiosa. El test permitirá detectar el bacilo de Koch, causante de la patología.
Es por ello que el Sergas espera poder realizar "una valoración más detallada" dentro de tres días, cuando se confirmen los positivos. Será entonces cuando los facultativos efectuarán los pertinentes estudios radiológicos, para detectar posibles problemas pulmonares, prescribiendo tratamiento a los pacientes que lo necesiten. Con el fin de tranquilizar a la población, la conselleira justificó el traslado de la unidad hasta O Barco por motivos de comodidad, para "evitar" el desplazamiento de los vecinos hasta Ourense.
Galicia registra la mayor tasa de prevalencia de esta enfermedad en el Estado. Con todo, Farjas recordó que "todas las áreas sanitarias gallegas" disponen de una unidad especializada en el tratamiento de este mal que se contagia por vía aérea, tal y como establece el plan de lucha contra la tuberculosis aprobado hace unos 15 años.