El vicepresidente del PPdeG, Xosé Manuel Barreiro, se mantiene apartado de los “focos” de la política autonómica. Entregado a liderar la oposición del PP en la Diputación de Lugo y a su escaño de senador, Barreiro afronta el congreso de su partido este fin de semana sin saber si será reelegido como vicepresidente. Cree que es “irrelevante”.
En una entrevista en Radio Líder, Barreiro defendió que Alberto Núñez Feijóo tenga una “absoluta libertad” para formar su equipo. Está convencido de que en la dirección del partido habrá representantes de todas las provincias, pero no quiere que el debate se centre en cuotas provinciales con la que está cayendo en el ámbito económico. Apuesta por que el congreso se centre en el ideario político que hay que defender para tomar medidas que palien la crisis.
Defiende Barreiro que el partido está en una nueva etapa, dirigido por una generación que, con independencia de su origen, consiguió formarse e integrarse en la modernidad de la sociedad gallega. Por eso considera superadas las divisiones entre “boinas y birretes” y cree que Feijóo representa a la realidad gallega en su conjunto.
De cara a las próximas elecciones municipales, Barreiro es optimista. Aunque dos años son mucho en política, está convencido de que el PP obtendrá buenos resultados y en Lugo se recuperará la Alcaldía y la Diputación. Pero para llegar ahí defiende el trabajo, la constancia y la proximidad a la gente.
Como catedrático de Economía, Barreiro receta “realismo” contra la crisis. Cree que España debe mirar a países de su entorno que no están destruyendo empleo y copiarlos. Asegura que algo se está haciendo mal cuando desde la Comisión Europea ya se aventura que España será uno de los últimos países en salir de la crisis y ya se superan los cuatro millones de parados.