Una mujer portuguesa y de iniciales M.P.F. ha sido condenada a una multa de 150 euros y a un año de alejamiento de su hija por haber empujado y tirado del pelo a la chica en 2004, cuando ésta era menor de edad, después de que adquiriese una falda sin su permiso.
La pena ha sido pactada entre acusaciones y defensa, lo que ha hecho innecesario el juicio que se iba a celebrar este mediodía en el juzgado de lo Penal nº3 de A Coruña, y es la menor de las establecidas en el código penal. Sobre todo, es muy inferior a la solicitada en un principio por la Fiscalía, que reclamaba para la madre 6 meses de prisión y dos años de alejamiento por un delito de lesiones.
Finalmente no habrá cárcel, y la mujer tendrá que pasar 12 meses sin acercarse a menos de 100 metros de su hija, y sin comunicarse con ella ni por teléfono, ni por cualquier medio escrito o informático. Además deberá realizar 31 días de trabajo comunitario y estará inhabilitada durante un año para obtener permiso de armas.
LOS HECHOS
Los hechos que dieron origen al caso sucedieron el 9 de noviembre de 2004 en la Calle Real de A Coruña. Según relata el escrito de la acusación pública, la chica, que entonces contaba 16 años, adquirió una falda sin el permiso de su madre, lo que provocó el enfrentamiento entre ellas en plena vía pública.
Al negarse la chica a revelar en qué tienda había comprado la prenda para devolverla, diciendo que no se acordaba, la fiscalía señala que la madre le dio un empujón para después agarrarla del pelo y arrastrarla algunos metros. A consecuencia de la supuesta agresión, la niña sufrió pequeños arañazos en espalda y cuello, heridas leves que se curaron con una única asistencia médica y cuyas marcas habían desaparecido 6 días después. En el caso se personó como acusación particular contra la madre la abuela paterna de la chica agredida.